Rodrigo, de apenas 19 años, presuntamente mató de un escopetazo a su hermano dentro de su casa en el municipio de Huehuetlán El Chico, en Puebla.
El crimen ocurrió la tarde del pasado 13 de mayo en un domicilio ubicado sobre la calle Zaragoza, en la comunidad de Ayoxuxtla de Zapata.
La víctima fue identificada como Buenaventura Espinoza Tapia, de 37 años de edad.
De acuerdo con información proporcionada a las autoridades, la madre de ambos se encontraba haciendo tortillas cuando escuchó un estruendo.
Alarmada, salió de su cocina de inmediato y encontró a Roberto junto a una escopeta, mientras que su otro hijo, Buenaventura ya estaba gravemente herido.

Al preguntarle qué había pasado, el agresor soltó el arma y comenzó a gritar para pedir ayuda.
Lo anterior para despistar a su madre del crimen que habría cometido.
Minutos después llegaron policías municipales, elementos estatales y paramédicos del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA).
Sin embargo, cuando los paramédicos revisaron a Buenaventura confirmaron que ya había muerto.
La escena rápidamente se llenó de patrullas y quedó acordonada mientras peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizaban las diligencias correspondientes.
Con base en la información inicial, la madre refirió que Rodrigo presuntamente consume sustancias ilícitas.
Luego de ello, los elementos procedieron a detenerlo y quedó a disposición del Ministerio Público.
La Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos abrió una carpeta por el delito de homicidio doloso.
El cuerpo de Buenaventura fue reconocido legalmente en el anfiteatro por su padre, Alejandro.
Hasta el momento se desconoce qué originó la agresión entre los hermanos.
Autoridades también señalaron que en esa comunidad existe poca cobertura telefónica, situación que complicó la comunicación durante la emergencia.

