Ahí, fueron localizados siete perros sin vida, todos con signos evidentes de crueldad animal, lo que constituye un hecho profundamente lamentable que lastima a la comunidad y refleja conductas que no pueden ni deben normalizarse en la sociedad.

Desde el primer momento, se actuó conforme a los protocolos establecidos: se aseguró la zona, se resguardaron los cuerpos y se interpuso la denuncia correspondiente ante la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Animales de la Fiscalía General del Estado de Puebla, a fin de que las autoridades competentes realicen las investigaciones pertinentes.

El Gobierno Municipal hace un llamado firme a la ciudadanía a fortalecer los valores de respeto, empatía y responsabilidad hacia los seres sintientes. Como sociedad, no podemos ser indiferentes ante actos que vulneran la vida y reflejan una grave descomposición del tejido social, reiterando que el maltrato animal es un delito que puede ser sancionado hasta con 8 años de prisión.


