“Cerró el puño y me golpeó la cabeza con muchísima fuerza; perdí la conciencia unos segundos”. Con esa frase, Alina Dobner rompió el silencio y denunció haber sido víctima de violencia física, amenazas e intimidación por parte del empresario poblano Fernando Alva Aramburo.

De acuerdo con su testimonio, los hechos ocurrieron en octubre de 2025 cuando se encontraban en en Francia.

A través de un video difundido en redes sociales, Alina explicó que decidió hablar luego de más de dos meses de un proceso que describió como “muy duro”. El cual estuvo marcado por el miedo, que incluso la llevó a abandonar México, donde había construido su vida durante casi seis años.

En su relato, detalló que sostuvo una relación sentimental corta, pero intensa con Fernando Alva Aramburo. Duraron poco más de cuatro meses, pero incluso recibió un anillo de compromiso.

Señaló todo se mantenía en privado porque él le aseguraba que estaba por concluir su proceso de divorcio.

Alina contó que desde las primeras semanas notó conductas erráticas y actitudes agresivas que, dijo, se disfrazaban como juegos sexuales.

Sin embargo, aclaró que para ella esos actos no eran normales, ya que incluían golpes, jaloneos y fuerza desmedida.

El episodio más grave, dijo, ocurrió en París, cuando sostenían un encuentro sexual de manera normal. De momento, Fernando cerró el puño y la golpeó en la cabeza.

Añadió que, al desplomarse, recibió un segundo golpe, lo que la hizo perder el conocimiento por algunos segundos.

Todo se me puso negro”, narró. Al recobrar la conciencia, dijo que fue sacudida con violencia y presionada para continuar, a lo que ella se negó.

En ese momento comenzaron las amenazas, luego de que intentó reclamarle y expresar que lo ocurrido no había sido consensuado.

Entre las intimidaciones que aseguró haber recibido, mencionó que él le dijo que le iba a “quebrar las piernas con sus propias manos”, que la sacaría del país y que no sabía con quién se estaba metiendo.

Alina subrayó que el miedo se intensificó porque se encontraba en otro país y porque su agresor presumía tener dinero, contactos políticos y capacidad para cumplir lo que decía, lo que la llevó a tomar la decisión de huir y también abandonar su vida en México.

En su testimonio, también cuestionó que, pese a la gravedad de lo ocurrido, se le pida firmar un acuerdo de confidencialidad, sin que existiera ninguna garantía para su integridad física, situación que calificó como injusta y revictimizante.

No normalicen un golpe, por más leve que parezca”, expresó al final de su mensaje.

Advirtió que la violencia suele comenzar de forma gradual y acompañada de manipulación emocional, lo que puede llevar a minimizar la situación.

Alina precisó que decidió hacer público su testimonio como una forma de cerrar un proceso, recuperar su tranquilidad y advertir a otras personas sobre este tipo de conductas

Plaza San diego
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Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.