Una niña indígena de 12 años, originaria de la Sierra Norte de Puebla, fue víctima de abuso sexual. Sin embargo, su familia no pudo presentar la denuncia el mismo día porque en la Fiscalía Regional de Huauchinango no había un traductor certificado de náhuatl que pudiera asistirlos.
El hecho ocurrió el pasado lunes 24 de noviembre y activistas de Xicotepec y Huauchinango denunciaron la situación.
Señalaron que la falta de intérpretes es un obstáculo para que víctimas que hablan lenguas originarias puedan acceder a la justicia.
De acuerdo con medios regionales, la menor fue llevada a la Fiscalía para iniciar la querella. Sin embargo, el procedimiento no avanzó debido a la ausencia de personal capacitado en náhuatl.
El tema llegó hasta la mañanera del gobernador Alejandro Armenta Mier.
El mandatario explicó que en algunas zonas sí existen Centros LIBRE y Casas Carmen Serdán con traductores —como en Cuetzalan y Zacatlán—. Aunque reconoció que es necesario reforzar los equipos en otros municipios.
Armenta comentó que la Fiscalía solicitó una ampliación presupuestal para contratar a 100 ministerios públicos. Dentro de este proceso, también se contempla sumar abogados indígenas e intérpretes.
También adelantó que pedirá a la fiscal Idamis Pastor que informe sobre el funcionamiento de las unidades regionales y este tipo de casos.
Por su parte, Apolinaria Martínez, titular de los Pueblos Indígenas, explicó que el instituto acredita a los hablantes y después el Inali los certifica.
Afirmó que ya trabajan en este proceso y anunció que la próxima semana 20 personas en Hueyapan recibirán acreditación en lengua náhuatl.
Recordó que, aunque una persona sea hablante de una lengua nativa o incluso tenga formación profesional, no puede fungir como traductor si no cuenta con certificación.
Finalmente, Armenta añadió que en Huauchinango la Policía Turística también puede apoyar en la traducción, pues uno de sus elementos domina la lengua requerida.
Niña indígena no pudo denunciar abuso sexual por falta de intérprete en Puebla
Horas más tarde, la Fiscalía General del Estado (FGE) emitió un comunicado. La institución confirmó que no contaban de manera inmediata con un perito traductor en náhuatl, lo que impidió tomar la denuncia.
La FGE detalló que la menor, su madre, su abuela y su hermano fueron recibidos en la Casa Carmen Serdán de Huauchinango.
Fue este martes 25 de noviembre cuando finalmente inició la investigación, con el apoyo de un traductor proporcionado por una asociación civil especializada.

