Víctor Antonio Cruz Martínez, el agente ministerial de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, no estaba desaparecido.
Aunque esta versión comenzó a circular en medios, la institución aclaró que no existe ningún indicio que sugiera que el exfuncionario —adscrito a la Unidad de Apoyo Policial de la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas— haya sido víctima de algún delito.
Por el contrario, la FGE confirmó que el trabajador dejó sus actividades por decisión propia. Abandonó el vehículo que tenía asignado y después presentó su renuncia ante notario.
Según la información, el 12 de noviembre el agente dejó de realizar sus labores sin aviso. Al día siguiente, 13 de noviembre, ya no volvió a su área.
Ese mismo día, personal de la FGE encontró la unidad oficial con número B-474 bajo su resguardo.
Dentro del vehículo estaban varias pertenencias suyas: su arma de cargo, gafete institucional y la credencial que lo acreditaba como especialista en desaparición de personas.
Ministerial de Puebla no estaba desaparecido, presentó su renuncia
Una semana más tarde, el 19 de noviembre, la Fiscalía recibió la renuncia notariada de Víctor Antonio N., firmada con fecha del 13 de noviembre.
Con este documento, quedó claro que el exagente no tenía intención de volver a sus actividades.
Por ello, la institución precisó que no existe base legal para abrir una investigación por desaparición, pues no hay denuncia. Tampoco señales de riesgo ni elementos que apunten a que su integridad esté comprometida.
En su comunicado, la FGE señaló que la información difundida inicialmente no coincidía con los hechos. Esto debido a que internamente ya se tenía registro tanto de la renuncia del servidor público como del abandono del vehículo.
La institución recordó que para considerar a una persona como desaparecida se requiere una denuncia formal. Evidencia de peligro o la confirmación de que se perdió contacto con en circunstancias que no puedan explicarse.
Con esta aclaración, el caso queda asentado como abandono de funciones, no como una desaparición, y se da por terminado el rumor sobre el paradero del exagente.

