José Julián G., de 23 años, el joven que fue baleado en San Miguel Canoa, junta auxiliar de Puebla capital, el pasado 5 de noviembre, murió en el Hospital de Traumatología y Ortopedia.
El ataque ocurrió alrededor de las 20:50 horas, cuando caminaba rumbo a su casa sobre la calle De las Flores, esquina con Manantial.
En ese punto, un automóvil azul se le emparejó y desde el interior le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir.
José Julián recibió tres impactos de bala: uno en el cuello, otro en la tibia izquierda y uno más en el fémur.
Malherido, logró refugiarse en el patio de una vivienda, donde pidió ayuda.
Vecinos que escucharon las detonaciones refieren que confundieron el sonido con cohetes, pero al observar la escena se percataron de José Julián en el piso.
Fue así que la gente comenzó a solicitar apoyo al 911. Paramédicos de Protección Civil Municipal arribaron minutos después y lo encontraron inconsciente.
Luego de brindarle los primeros auxilios, lo subieron a una ambulancia para trasladarlo al hospital.
Caber destacar que su madre llegó al lugar, lo identificó y refirió que presentaba un problema de adicciones.
Después de los hechos, policías municipales y estatales desplegaron un operativo en los alrededores para ubicar a los responsables, sin que hasta el momento haya detenidos.
Por ahora se desconoce si esa condición tiene relación con la agresión, aunque las autoridades no descartan ninguna línea de investigación.
Ya en el hospital, los médicos hicieron todo lo posible por salvarle la vida, pero a las 4:40 de la madrugada del jueves 6 de noviembre, José Julián falleció.
Según el dictamen médico a causa de una herida penetrante por proyectil de arma de fuego y choque hipovolémico.

