Una madre de familia acusó al Colegio Juventus de Puebla de presunta negligencia después de que su hijo, quien cursa la primaria, sufriera un accidente grave dentro de la escuela.
A decir de la mujer, no recibió atención adecuada, le dieron una póliza de seguro errónea y nunca le explicaron con claridad lo ocurrido.
Los hechos se registraron la mañana del 27 de octubre, cuando el menor corría durante el recreo y chocó de frente con un compañero más pequeño.
Al caer de espalda, golpeó su cabeza y quedó desorientado.
La mamá explicó que la notificaron y al llegar “lo tenían sentado todo ido, solo preguntaba qué pasó y qué le iban a hacer”.
Según relató, los responsables minimizaron la lesión. Le dijeron que solo era un golpe en el labio, aunque este estaba desgarrado y con fragmentos que colgaban.

Solo me dijeron que perdió mucha sangre, y lo más seguro que necesita sutura. En ese momento tampoco tenían llenados los documentos para enviarme al hospital (la póliza). Apenas estaban en eso. El labio estaba desprendido y llevaba pedazos colgando en el dictamen médico viene así escrito”, detalló.
Por lo anterior, tuvo que trasladarlo por sus propios medios a un hospital. Al llegar, mencionó que el niño fue colocado en silla de ruedas porque se sentía mareado.
La situación empeoró al presentar la póliza del colegio porque estaba desactualizada, por lo que el ingreso se complicó.
El personal médico indicó que la herida era profunda, tocaba músculo y necesitaba cirugía plástica. Además de férula dental por un diente permanente flojo.

Después de que el pequeño saliera de círugia, vino otro calvario, pues ahora el seguro no autorizaba el alta y no se podían retirar.

Pidieron ayuda a la escuela pero les dijeron que ya era tarde para arreglar algo por la hora. Tuvieron que permanecer otra noche y parte del día.
Maestra del Colegio Juventus tardó en reaccionar porque estaba comiendo
La inconforme lamentó que la directora, identificada como Verónica, ni siquiera se tomara la molestia de comunicarse con la familia para preguntar sobre el estado de salud del estudiante.
En este sentido, señaló que la operatividad del colegio es insuficiente. Después de todo esto, la mamá pidió los videos de seguridad y constató que la docente de guardia en el receso tardó en reaccionar porque estaba comiendo.
Agregó que nadie llamó a la enfermera o una ambulancia pese a la perdida del conocimiento y de una gran cantidad de sangre.
Finalmente, pidió a la SEP revisar las condiciones de la escuela y garantizar suficiente personal. Así como capacitación en primeros auxilios, a fin de evitar un incidente mayor.

