¡El 2 de octubre no se olvida! Este 2025, México vive una jornada cargada de memoria y exigencias que resuenan aún en el presente.  

En el marco del 57 aniversario de la masacre de Tlatelolco, se realizan diferentes actividades y marchas en diferentes partes del país.  

El 2 de octubre de 1968 es recordado porque las fuerzas del Estado reprimieron violentamente una manifestación estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas. 

Este episodio sigue siendo un punto de inflexión en la conciencia política y social de muchas generaciones. Pero la fecha no solo hace referencia a la memoria histórica: también se conjuga con los reclamos del presente. 

Este día se convocó a una megamarcha a las 16:00 horas que partirá desde Tlatelolco hasta el Zócalo de la Ciudad de México. 

El contingente pasará por avenida Ricardo Flores Magón, Eje Central Lázaro Cárdenas y la calle 5 de Mayo. Ante ello, se prevén cierres viales en esas rutas.   

La marcha incorpora otras causas vigentes, como la exigencia por el esclarecimiento de los 43 normalistas de Ayotzinapa

Así como respuestas frente a la crisis de desapariciones y una demanda más amplia de políticas públicas para fortalecer la rendición de cuentas y los derechos humanos.  

Desde las primeras horas del día, distintos colectivos, estudiantes, organizaciones de derechos humanos, sindicatos y activistas comenzaron a congregarse en los alrededores de Tlatelolco.  

De manera paralela, algunos museos, cines, instituciones culturales y educativas han organizado conversatorios, proyecciones y exposiciones para discutir los hechos de octubre de 1968. 

Estados se suman a la conmemoración del 2 de octubre

A lo largo y ancho del país, también habrá actos paralelos. En estados como Yucatán y Jalisco se programan concentraciones o ceremonias conmemorativas.   

Estos actos locales buscan tender puentes con las luchas locales por justicia, memoria y participación ciudadana. 

Por otro lado, la consigna “2 de octubre no se olvida” retoma fuerza como símbolo de resistencia ante la impunidad. 

Pero también es utilizada como una plataforma para difundir disputas actuales: la demanda de verdad y la reparación del daño, como una manera de evitar que las instituciones vuelvan a violentar la dignidad ciudadana. 

Plaza San diego