La alianza que existía entre comerciantes de Puebla se rompió, y esta división parece ser la causa principal del tiradero de cadáveres que se ha registrado en los últimos meses en la capital poblana.
Información hecha llegar a la redacción de Ambas Manos reveló que, tras la ruptura, un grupo comenzó a presionar al otro para asumir el control de los mercados y del comercio ambulante.
Esto convirtió lugares como los mercados Morelos, Hidalgo y 5 de Mayo en puntos críticos de violencia para los comerciantes y sus clientes.
El caso más reciente ocurrió el 15 de septiembre en el Parque de Analco, donde apareció el cadáver de Willivaldo Chavarría Muñoz, de 55 años.
Era vendedor de quesos en el Mercado Morelos, originario de Tlaxcala y, según las investigaciones, no tenía vínculos con ningún grupo delictivo.

Su “error”, de acuerdo a las indagatorias, fue tener un negocio rentable, lo que lo convirtió en blanco de extorsión.
Levantaron a Willivaldo junto con su sobrino, su esposa y un trabajador
El 13 de septiembre, a él, su esposa, su sobrino y un trabajador s levantaron cerca de su centro de trabajo.
Los captores querían obligarlo a pagar “piso”, pero la situación se salió de control y asesinaron a Willivaldo. Liberaron a las demás personas, no sin antes propinarles una golpiza.
Posteriormente, su pareja interpuso la denuncia por desaparición, mientras que el sobrino se negó a declarar. El chofer regresó a Tlaxcala y se mantiene al margen del caso.
Las fuentes señalaron que los agresores le cortaron la lengua a Willivaldo, presuntamente porque habría dado información a la policía, cuado los delincuentes intentaban sacarle dinero.

Su cuerpo lo dejaron envuelto en una lona amarilla sobre el bulevar 5 de Mayo con un mensaje amenazante dirigido a líderes de organizaciones de comerciantes. Entre ellos al de Fuerza 2000, Federico López y a de la UPVA 28 de Octubre, Rubén Sarabia.

Dos personas detenidas por el caso de Analco
La Fiscalía inició las investigaciones y rastreó el GPS de la camioneta Tacoma que le quitaron al comerciante el día que lo privaron de la libertad.
La unidad estaba en Guerrero, por lo que autoridades de esa entidad detuvieron a un hombre por posesión del vehículo con reporte de robo, pero no por el homicidio.
El 17 de septiembre, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla detectó un Dodge Attitude blanco, que usaron para trasladar a Willivaldo sin vida.
Los uniformados implementaron un operativo con cámaras y lectores de placas. Así se logró la detención de un hombre de baja estatura y complexión delgada, mientras que tres sujetos lograron escapar.
El conductor, de aproximadamente 55 años, admitió que llevó a los hombres que dejaron a Willivaldo sobre el bulevar 5 de Mayo, pero aseguró que desconocía lo que transportaban.

Afirmó que solo lo contrataron para ese viaje porque trabaja como taxista en el Mercado Morelos. Por ello, actualmente permanece detenido en la Fiscalía General del Estado (FGE).
La disputa entre comerciantes comenzó en junio con las primeras amenazas a “Simitrio”y “El Fede”
Estos tiraderos de cadáveres comenzaron en junio de 2025, cuando un hombre apareció degollado cerca del Mercado Hidalgo. Tenía un mensaje dirigido a Rubén Sarabia “Simitrio”, líder de la UPVA 28 de Octubre.

Días antes, asesinaron a Néstor Garduño, coordinador de la misma organización, frente a su domicilio.
Después, en agosto, se encontraron dos hombres envueltos en plástico con un mensaje que hacía referencia a extorsiones en el Mercado 5 de Mayo y el Centro Histórico. Estaba firmado con las iniciales “F.M.”.

Un video que circuló en redes mostró a un hombre sometido por al menos diez personas armadas, quien declaró trabajar como cobrador de piso para “El Fede”.
Dos emplayados y otro cuerpo en un tambo
El 24 de agosto, otro cuerpo apareció en un tambo abandonado sobre la calle 18 Poniente con 5 de Mayo, cerca del Templo de El Señor de las Maravillas. El quinto fue Willivaldo Chavarría Muñoz.


“El Fede” y “Simitrio” negaron que las víctimas fueran parte de sus grupos y aseguraron que algunos hechos podrían ser un montaje con fines de persecución política.

En enero de 2025, el vicealmirante Francisco Sánchez, titular de la SSP, confirmó que siete organizaciones criminales operan en Puebla, entre ellas los cárteles de Sinaloa, La Familia Michoacana y La Barredora.
Sin embargo, fuentes señalaron que la Familia Michoacana no estaría detrás de estos crímenes.
Según los informantes, se trataría de un grupo que busca controlar a los comerciantes.
De hecho, Federico López, declaró el pasado 2 de septiembre que él ha recibido amenazas de “externos” que intentan apoderarse de Fuerza 2000, sin precisar quiénes son.

