Una fuga de amoniaco en el rastro de aves de la empresa PATSA en el municipio de Santiago Miahuatlán, Puebla dejó a 10 trabajadores intoxicados.  

Los hechos ocurrieron la noche del jueves 3 de julio y provocó alarma entre habitantes de colonias cercanas y de la inspectoría San Vicente Ferrer. Los mismos vecinos reportaron al número de emergencias 911 un fuerte olor que se extendía por diversas calles.  

Los vecinos manifestaron haber presentado náuseas, ardor en los ojos y dolor de cabeza. Así que comenzaron a sospechar que el origen del problema era la planta avícola.

En respuesta, personal de Protección Civil y elementos de la Policía Municipal de Miahuatlán se trasladaron al inmueble para realizar una inspección.  

Una vez en el lugar, confirmaron la existencia de una fuga de lo que presuntamente era amoníaco. Esta sustancia química se emplea comúnmente en sistemas de refrigeración industrial. 

Durante la revisión, al menos nueve empleados que tuvieron contacto con el gas debido a trabajos de mantenimiento, presentaron síntomas de intoxicación. 

Por lo anterior, tuvieron que trasladarlos de inmediato a la clínica 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tehuacán.  

Asimismo, se informó que un décimo trabajador recibió atención médica en el sitio sin requerir hospitalización. Todos se encuentran fuera de peligro. 

La brigada interna de la empresa activó los protocolos de contención y logró controlar la fuga.

Ambulancias del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) con base en Santiago Miahuatlán, así como una unidad de Cruz Roja de Tehuacán, acudieron a atender la emergencia.  

Sin embargo, cuando llegaron les notificaron que la empresa se encargó de trasladar a un hospital a las personas intoxicadas.

Revisarán a la empresa tras la fuga de amoniaco en Miahuatlán

El director de Protección Civil municipal informó que este viernes 4 de julio se llevará a cabo una revisión detallada al interior de PATSA. 

Lo anterior con el objetivo de determinar las causas del accidente y posibles fallas en los protocolos de seguridad industrial. 

Es importante recordar que esta empresa ya había enfrentado una contingencia ambiental en 2017. 

En aquel año colapsó un biodigestor, lo que provocó el derrame de estiércol sobre viviendas de San Vicente Ferrer y San Isidro Vista Hermosa. 

Hubo cuantiosos daños materiales y afectaciones al medio ambiente. 

Plaza San diego
ambas manos

Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.