La osamenta localizada la tarde del pasado 5 de mayo en el rancho La Trinidad, en Palmar de Bravo, corresponde a Cristian Monterrosas Navarro. El joven de 26 años estaba desaparecido desde el pasado 10 de abril.
Así lo confirmaron fuentes cercanas al caso. Además, informaron que este 9 de mayo ya velan sus restos en su domicilio.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla también confirmó su localización. Sin embargo, no precisó en qué condiciones.

La desaparición de Cristian Monterrosas en Palmar de Bravo
Cristian fue visto por última vez el miércoles 10 de abril por la mañana en el barrio Jesús Nazareno, en Palmar de Bravo.
Ese día, dos conocidos llegaron a su casa a bordo de una camioneta de batea color negro y se subió con ellos.
Testigos afirman que existe un video en el que se observa a Cristian subiéndose al vehículo.

Al ser cuestionados, los amigos afirmaron que solo le dieron un “ride” desde Palmarito Tochapan hacia el centro de Palmar de Bravo.
Después de eso, no se supo más de él. Hasta ahora, las autoridades no han informado avances sobre la investigación.
El hallazgo del cuerpo ocurrió gracias a una llamada anónima que alertó a los familiares sobre una posible fosa clandestina.
Esa misma tarde, acompañados por integrantes del colectivo Voz de los Desaparecidos, se trasladaron al sitio ubicado en el paraje conocido como Rancho La Trinidad.
Aproximadamente a las 15:00 horas visualizaron restos humanos parcialmente enterrados. Entre ellos un cráneo y el fragmento de una mano.
Pese a que notificaron de inmediato a las autoridades, denunciaron que ninguna instancia acudió en ese momento.
Solo un perito de la Fiscalía General del Estado (FGE) llegó horas después, pero se retiró argumentando falta de equipo para levantar los restos. La escena permaneció sin resguardo adecuado y sin protección del material óseo a la vista.
Hacia las 22:30 horas, únicamente dos policías municipales de Palmar de Bravo se encontraban en el lugar, el cual se acordonó.
Sin embargo, testigos reportaron actos de intimidación. Señalan que los uniformados exigieron dejar de grabar y comenzaron a gritar los nombres de los familiares y activistas presentes.
Esa noche, la FGE emitió un comunicado en el que confirmó el hallazgo de restos óseos.
La dependencia expresó que, debido a la falta de visibilidad, las diligencias continuarían al día siguiente.
También indicó que los indicios se enviarán con antropólogos forenses determinarían su identidad.
Familiares y colectivos cuestionaron este retraso; criticaron la falta de personal capacitado y la ausencia de protocolos. Así como la posible alteración de la escena, pues el cráneo y la mano quedaron expuestos durante horas.
Al día siguiente, María Luisa Núñez, fundadora del colectivo Voz de los Desaparecidos, acudió nuevamente al predio y denunció que a las 9:00 de la mañana los peritos aún no llegaban.
También señaló que una agente de la policía municipal mostró una actitud hostil hacia las familias buscadoras, a quienes pidió no revictimizar.
Ahí llegó Enrique Rivera, comisionado estatal de Búsqueda de Personas, quien coordinó las labores en la zona: rastreo con binomios caninos, prospección en el área delimitada y entrega de equipo de apoyo.
Posteriormente, se le notificó a la familia que los restos sí pertenecían a Cristian.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer si la muerte de Cristian será investigada como desaparición forzada o ejecución.

