En los últimos días, instituciones, políticos y medios de comunicación han ejercido criminalización y revictimización contra las niñas y adolescentes desaparecidas en Puebla.
Al utilizar términos o frases erróneas como “Se fue con el novio”, se criminaliza y revictimiza a las mujeres. Así lo explicó la activista poblana Marisol Calva en entrevista con Ambas Manos.
La también funcionaria del Gobierno del Estado hizo referencia a los casos de Miriam de 14 años; Victoria de 17 y Guadalupe de 13 años.
En los tres casos, las menores originarias de Puebla y Atlixco fueron sustraídas por hombres mayores.
Después de emitir fichas y manifestarse para exigir su búsqueda, lograron localizarlas con vida.
Al respecto, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla informó que las menores “se habían ausentado de manera voluntaria”.
Mientras que la diputada local, Gaby Chumacero propuso sancionar con trabajo comunitario este tipo de casos.
El cierre que hicieron, ¿cuánta pérdida de dinero hubo? y luego sale con la graciosada de que se fue con el novio”, dijo en el Congreso de Puebla.
Marisol Calva explicó que al realizar este tipo de declaraciones, se criminaliza a las menores de edad. De igual manera, se minimiza el delito de desaparición y se vulneran los derechos de las infancias.
Esta situación no es nueva y tiene un contexto histórico complejo que se remonta a un fenómeno feminicida conocido popularmente como las muertas de Juárez.
“Se van con el novio”: ¿Cómo surge la revictimización de las mujeres desaparecidas?
En la década de los 90, cientos de niñas, adolescentes y mujeres de zonas vulnerables y que trabajaban en zonas industriales fueron víctimas de la violencia machista.
Sin embargo, cuando las madres o familiares acudían a denunciar la desaparición de sus hijas, hermanas, madres, sobrinas o nietas, las autoridades siempre les decían que “se había ido con el novio”.
Con ello, se invisibilizaban los crímenes cometidos contra la población femenina. Y por otro lado, el Estado se deslindaba de su deber, que era buscar y localizar a las mujeres.
A partir de esto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos consideró al Estado Mexicano como uno de los principales responsables de estos hechos.
Para evitar la revictimización y criminalización, se creó el protocolo Alba, que obliga a las autoridades a realizar la búsqueda inmediata de personas desaparecidas.
Las fiscalías y comisiones de búsqueda estatales tienen el deber de canalizar los recursos necesarios para estas labores.
Además, en estos casos, no debe haber distinción y los encargados de impartir justicia no pueden emitir juicios de valor o estigmatizar los hechos.
Las desapariciones de menores de edad deben ser abordadas con perspectiva de género para evitar el linchamiento mediático en contra de las niñas.
A pesar de que ellas son las víctimas de un crimen al ser manipuladas por hombres que les llevan más de 10 años de edad, la sociedad las sigue responsabilizando por su desaparición.
Por otro lado, las infancias sufren violencia psicológica, emocional y sexual por parte de los secuestradores. En este tipo de casos se debe informar los hechos tal cual, poniendo énfasis en los agresores.
La información adicional es competencia únicamente de los familiares de las víctimas y las autoridades. La difusión de estos detalles sólo genera morbo, revictimización y juicios de valor.
Puebla no cuenta con protocolo Alba
En el estado de Puebla, está pendiente la activación del protocolo Alba. Por ello, la activista recalcó que de haberse implementado antes, la FGE no emitiría comunicados revictimizantes.
El panorama es grave, ya que la mayoría de los casos de desaparición de niñas y adolescentes está vinculada a redes de trata de personas, explotación sexual y laboral.
Asimismo, recalcó que una vez que son víctimas de estas redes, es muy difícil poder localizarlas. Por ello es importante activar el protocolo Alba.
La política pública ha demostrado ser efectiva en los estados en los que se ha implementado. Por ejemplo, en Ciudad Juárez se registró un 98% de éxito en la localización de las desaparecidas.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Puebla puso en marcha un protocolo con perspectiva de género. Sin embargo, aún queda mucho trabajo por hacer.
Marisol Calva enfatizó la importancia de hablar sobre la desaparición y la violencia de género en escuelas y otros espacios como medida de prevención.
Aquí puedes checar la entrevista completa:

