A sus 25 años, Abril, una joven originaria del municipio de Pahuatlán en Puebla, decidió alzar la voz una vez más para denunciar el abuso sexual que sufrió en su infancia por parte de un sacerdote, el padre Javier.  

En entrevista para Ambas Manos, dijo que el padre Javier comenzó a abusar de ella cuando tenía ocho años. En la catequesis y cuando participaba en el coro de la parroquia. 

Ella ha logrado recabar, al menos, 30 casos similares, pero muchas víctimas aún temen hablar. 

Abril contó que el cura aprovechaba la confianza de los feligreses, incluidos sus padres, para acercarse a menores de edad.  

Al menos 30 personas acusan al padre Javier por abusar de ellas; algunas en Pahuatlán.
El padre Javier camina con feligreses que lo siguen. credit: Especial

Relata que comenzó con tocamientos, le rosaba con su miembro y también les daba besos en la boca, incluso en público. Sin embargo, en ese momento no entendía completamente.  

Nos llevaba a su casa antes de que terminaran las reuniones. En una ocasión, nos salvó la misa porque llegaron a llamarlo las monjitas. Ya nos había acostado en el sillón y estaba por empezar el abuso físico”, narró. 

Cuando al sacerdote lo trasladaron a Ciudad Sahagún, Hidalgo, la entonces niña creyó que finalmente estaba a salvo. No fue así. En una visita que organizó su comunidad, el religioso la llevó a la sacristía. 

Uno de los recuerdos que guarda Abril de ese momento es cuando el sacerdote le dijo que le había tomado fotos mientras jugaba. También le dijo que utilizaría esas imágenes para “recordarla por las noches”. 

Abril dice que corrió hasta el coche de sus padres y, entre lágrimas, les contó lo sucedido. Sin embargo, ellos optaron por callar, convencidos de que nadie les haría caso por tratarse de un cura.  

El miedo y el estigma social impidieron que muchas víctimas hablaran a tiempo. En el caso de Abril, tardó 12 años en hacerlo.   

Sus papás siguieron yendo a la iglesia y viendo al sacerdote como si nada. Esto la llevó a alejarse de su familia y de la religión.  

Finalmente, a los 20 años, contó su historia por primera vez en redes sociales. Su testimonio despertó el valor de otras mujeres y fue así que recabó al menos 30 casos.  

Sin embargo, sus vecinos reaccionaron de manera incrédula. El sacerdote había estado muchos años en la iglesia y por ello se ganó el cariño de los feligreses.  

Abril y otra joven, con quien presuntamente sí se consumó la violación, acudieron a la Arquidiócesis de Tulancingo, Hidalgo, a la que pertenece la parroquia. 

A pesar de que la Arquidiócesis prometió investigar el caso, Javier nunca enfrentó consecuencias legales, solo lo trasladaron a otra comunidad.  

Nos hicieron declarar, pero luego nunca nos llamaron de nuevo. Solo lo movieron de lugar”, lamentó Abril, quien asegura que desde hace mucho no sabe nada sobre su paradero.  

Las autoridades eclesiásticas le informaron que el padre tenía una carpeta de investigación abierta en Huauchinango y otra en Ciudad Sahagún. Aquí presuntamente lo sorprendieron en flagrancia mientras abusaba de un niño.  

Abril, joven de 25 años, denunció que el padre Javier abusó de ella en Pahuatlán.
Mensaje que señala al padre Javier de abusar de niñas en Ciudad Sahagún. credit: Especial

Recientemente, el padre Javier regresó a Pahuatlán y algunos pobladores lo recibieron con júbilo. Ante esto, Abril reavivó el tema en redes sociales, lo que provocó que los seguidores del padre fueran a su casa para exigirle que eliminara la publicación.  

Incluso él llamó a mi casa para pedir que la quitáramos. Dijo que estaba dañando su imagen”, reveló la joven.  

Abril no se retractó. Explicó que su objetivo es evitar que más niñas y niños sean víctimas, pues sigue teniendo contacto con menores de edad en distintas comunidades.  

Lo hice más que nada por la gente de aquí. Me da mucha tristeza ver a los niños que se les pueda acercar y que pase lo mismo”. 

El padre Javier, acusado de abuso en Pahuatlán, también habría acosado a personas en Hidalgo.
El padre Javier aparece, vestido de civil con cinco personas. credit: Especial

Olimpia Coral se pronuncia por caso de abuso del padre Javier en Pahuatlán  

La denuncia de Abril llamó la atención de Olimpia Coral Melo, activista y promotora de la Ley Olimpia, quien comentó: “Abril yo te creo”. La joven espera que esto motive a más personas a romper el silencio y buscar justicia.  

Mientras tanto, el padre Javier que hoy tiene más de 70 años, sigue en libertad y no ha sido sujeto a ningún proceso penal. 

Sé que algunos me dicen que lo deje en paz, que ya está viejito y que Dios lo castigará, pero no se trata de eso. Se trata de que pague por lo que hizo, por todos los años de sufrimiento”, concluyó. 

Por ahora, Abril planea formalizar su denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE), acompañada de asociaciones y activistas. Anteriormente no pudo por falta de información y recursos.  

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Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.