Shalev Hulio, director ejecutivo de la compañía israelí NSO, responsable del software de espionaje Pegasus, renunció a su cargo actual en el marco de un proceso de “reorganización” que costará los puestos de otro centenar de empleados.

Fue uno de los fundadores de la empresa, dejará su cargo en manos del director de operaciones de la compañía, Yaron Shohat, que asumirá el control sobre el proceso de reorganización, de acuerdo con un comunicado de prensa.

Hulio, sin embargo, no abandonará la compañía, ya que permanecerá como supervisor de su rama de fusiones y adquisiciones.

La empresa saltó a la luz pública por los escándalos relacionados con su programa de espionaje Pegasus, que permite la activación del micrófono y la cámara en dispositivos privados sin el conocimiento de sus propietarios.

La compañía ha estado vinculada con una serie de escándalos internacionales relacionados con el uso de su software para espiar a rivales políticos o ideológicos hasta el punto de que Estados Unidos incluyó a NSO en una “lista negra” de entidades implicadas en “represiones transnacionales”.

En julio de 2021, una investigación internacional dirigida por la organización francesa Forbidden Stories, con el apoyo de Amnistía Internacional, reveló que al menos 180 periodistas de 50 países fueron seleccionados como objetivos de espionaje por los clientes de NSO Group.

Pegasus es un malware permite el control total del aparato para quien logra infectarlo. Una vez con acceso al celular, pueden interceptar mensajes, llamadas y extraer toda la información almacenada.

Además de Israel, la Unión Europea, India y México son algunos lugares más en donde se han iniciado investigaciones sobre el uso del malware.

Entre 2015 y 2016 se identificaron las primeras infecciones de periodistas en México. Carmen Aristegui fue uno de los objetivos y en 2016 recibió más de 20 mensajes de texto con links sospechosos.