Con la llegada de la enfermedad a Puebla, estas son algunas medidas para evitar contagios de viruela del mono. 

El pasado 29 de julio, la Secretaría de Salud de Puebla confirmó que se registraron dos casos de viruela símica en la entidad. El titular José Antonio Martínez García indicó que no es tan contagiosa como el coronavirus. 

Sin embargo, no existe un tratamiento específico que combata la viruela símica. Ante esto, los pacientes contagiados deberán aislarse, hidratarse constantemente y tomar medicamentos bajo indicación de un profesional de la salud. 

Medidas para evitar contagios de viruela del mono

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, existen algunas recomendaciones dirigidas a la población para evitar contraer la enfermedad. 

-Las medidas sanitarias contra la covid-19 ayudan a prevenir contagios de viruela símica. Por eso es recomendable mantener la distancia y utilizar cubrebocas.

-Mantener una higiene adecuada. Lavarse las manos constantemente y usar gel antibacterial.

-Evitar entablar conversaciones sin cubrebocas, ya que las gotículas de saliva transmiten la enfermedad. 

-Evitar compartir objetos, utensilios y cualquier producto de higiene con otras personas, sobre todo si están enfermos. (Incluye ropa usada, ropa de cama, toallas, entre otros)

-Evadir el contacto debe ser directo e íntimo, ya sea de piel con piel o mucosa con mucosa, y por un tiempo muy prolongado. 

-Usar pañuelos desechables al momento de toser o estornudar tos.

-Si viajas al extranjero, evita contacto directo con otras personas.

Síntomas 

Las personas que presenten síntomas de viruela símica deberán aislarse de inmediato. Los efectos del contagio pueden durar de 2 a 4 semanas. 

El primer periodo de la enfermedad se caracteriza por fiebre, dolor lumbar y muscular, falta de energía e inflamación de los ganglios linfáticos. 

El segundo periodo se caracteriza por la aparición de erupciones cutáneas aparecen entre el primer y el tercer día y se concentran en el rostro y extremidades como manos, palmas de las manos y plantas de los pies. 

Las pequeñas lesiones evolucionan hasta convertirse en pústulas (burbujas llenas de líquido amarillo) que se convierten en costras, se secan y se caen con el tiempo. 

Si se complica, puede generar bronconeumonía, síndrome séptico, encefalitis e infección de la córnea que da como resultado la pérdida de la vista.

Carmen González

Licenciada en Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Reportera desde 2018 de la fuente de cultura, turismo, activismo, temas sociales y de revista.