¡No es un adiós, es un hasta pronto!  Los Patitos, el entrañable negocio del Centro Histórico de Puebla, cierra después de 51 años.

Doña Raquel Alcántara y don Enrique Cortés, la tierna pareja de adultos mayores que ha mantenido a flote la tienda, cierran un ciclo para retirarse dignamente después de una vida llena de trabajo y satisfacciones.

Doña Raquel Alcántara y don Enrique Cortés, matrimonio que fundó el negocio Los Patitos. credit: Carmen González

Ubicado en la calle 2 Norte número 604, Los Patitos abrió sus puertas por primera vez en el último cuarto del siglo XX.

En entrevista, Raquel recordó que su madre, quien fue comerciante, siempre tuvo el sueño de abrir una tienda de ropa para niñas y niños.

Raquel Alcántara dueña del negocio Los Patitos. credit: Carmen González

Con el tiempo, decidió seguir los pasos de su madre y cuando tuvo la oportunidad de emprender abrió Los Patitos, en febrero de 1974.

Junto con su esposo Enrique dedicó su vida a la crianza de sus tres hijos. Así como a la venta de productos para vestir a los peques del hogar.

Ropa para niñas y niños. credit: Carmen González

Por su relación calidad-precio y la buena atención con los clientes, la tienda se convirtió en una de las más populares de la colonia Centro Histórico.

Zapatitos y biblias para la Primera Comunión. credit: Carmen González

Incluso con la expansión que vivió la ciudad a finales del siglo XX, las personas continuaron visitando este lugar por mera costumbre.

Ropa para bebés. credit: Carmen González

Durante más de cinco décadas, vistieron a varias generaciones de bebés e infantes; desde recién nacidos hasta los 10 años.

Zapatitos blancos. credit: Carmen González

Conjuntos, suéteres, pantalones, vestidos, ropa de fiesta, zapatos y ropones de bautizo, fueron de los más comprados por los poblanos.

Ropa para bautizos. credit: Carmen González

Entre risas, Raquel recordó lo que describió como una de las anécdotas más bonitas que ha tenido hasta el momento.

Entre las miles de anécdotas de clientes que ha acumulado Los Patitos, destacó la visita de la cantante de OV7, Erika Zaba.

Un sábado, (Erika Zava) vino a comprar un equipo de bautizo y nos tomamos una foto con ella y nos emocionó mucho ver a alguien tan famoso en nuestra tienda”, contó alegremente.

Además de los buenos momentos, doña Raquel también recordó los momentos difíciles que enfrentó la tienda.

Ella y su esposo sufrieron los estragos del primer gran terremoto de 1985. También el de 1999 y el de 2017 que dejó gran destrucción en la zona centro.

Los Patitos fueron uno de los tantos locales que se vieron afectados por la pandemia de covid-19 en marzo de 2020.

La entonces desconocida y mortal enfermedad que provocó la muerte de millones de personas en el mundo, también generó el cierre permanente de algunos negocios. 

En su caso, la tienda cerró entre seis y siete meses, hasta que pudieron retomar actividades de manera segura y siguiendo los protocolos sanitarios.

A pesar de todas estas situaciones trágicas, sobrevivimos, pero también podemos hablar de la época en que sí hubo muy buena economía en este país y pudimos seguir aquí tanto tiempo, gracias a los ‘años de vacas gordas’”.

No obstante, también han sido testigos de la transformación que ha sufrido el comercio en el primer cuadro de la ciudad.

Entre negocios que cambiaron de giro, otros que les han acompañado por más de 50 años. Y otros más que fueron desplazados por la invasión de las llamadas “tiendas chinas”.

¿Por qué cierra Los Patitos, el entrañable negocio del Centro de Puebla?

Contrario a lo que piensa la gente, Los Patitos cierra sus puertas por una razón justa y noble.

Con mucho amor y agradecimiento, el matrimonio que dejó huella en la sociedad poblana, busca retirarse para cuidar de sí mismos. Y así, disfrutar la vida de manera tranquila y fuera de lo laboral.

Ya somos adultos mayores, ya mis tres hijos son autosuficientes y creemos que ya es hora de retirarnos dignamente”, dijo.

Reconoció que Puebla y, en general el país, enfrenta tiempos complicados y la economía es cada vez más cambiante. Sin mencionar que, por la edad, ya no gozan de la misma energía para realizar las tareas diarias como solían hacerlo hace unos años.

Ahora, Raquel y Enrique cierran esta etapa de su vida muy agradecidos de haber podido llegar con buena salud. Además de contar con el cariño de cientas de amistades, entre clientes y vecinos que los reconocen desde hace años. 

Es un poquito de todo. Sí da nostalgia, sobre todo porque nos dicen que no nos vayamos y nos da gusto que nos reconozcan y nos vean con cariño (…) Sí, nos vamos agradecidos, tristes también, pero convencidos de que la decisión que tomamos es lo mejor que pudimos haber hecho”.

Como muestra de gratitud a Puebla, están rematando la mercancía y ofreciendo 50% de descuento en casi todo. Además, ofrecen un 10% más en la compra de equipos de bautizo, como ropones, biblias, zapatitos y todo lo necesario para la celebración.

Esperamos que nos hagan el favor de venir a comprar si tienen alguna necesidad para un bautizo o cumpleaños y poder vestir al nieto o a los chiquitos. Realmente nos gustaría que aprovechen las promociones que tenemos. Es un negocio que valoramos y queremos mucho”, concluyó Raquel.

Plaza San diego
Carmen González

Carmen González

Licenciada en Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Reportera desde 2018 de la fuente de cultura, turismo, activismo, temas sociales y de revista.