En promedio tienen 170 metros cuadrados de construcción. Las hay de uno y dos niveles; cuentan con cochera, sala-comedor, baño, cocina y cisterna. Así son las casas que recibirán los afectados por la explosión en San Pablo Xochimehuacan el 31 de octubre del 2021.

Las construcciones ya tienen un avance del 80 por ciento, por lo que el gobierno de Puebla espera que este agosto sean entregadas.

De las 50 casas que se entregarán a familias que perdieron todo por la explosión de una toma clandestina, 28 fueron construidas en la calle Gasoducto y Ferrocarril de la misma junta auxiliar. Las otras 22 se encuentran en Lomas de San Miguel.

Las obras que se realizan en el primer sitio están a punto de terminar. Los ingenieros trabajan los últimos detalles, como la colocación de red hidrosanitaria y eléctrica en las avenidas principales. Al interior, los maestros de la construcción resanan las últimas paredes.

Son totalmente blancas, ya tienen herrería, loseta y algunas hasta lámparas.

¿Qué ocurrió ese 31 de octubre de 2021?

La madrugada del 31 de octubre de 2021 explotó una toma clandestina de Gas LP en San Pablo Xochimehuacan. Algunos vecinos tuvieron tiempo de evacuar. pero hubo quienes ya no pudieron salir antes de la tragedia.

El saldo final fue de cinco muertos y decenas de heridos: unos fallecieron y otros fueron dados de alta días después. La explosión causó daños en más de 100 viviendas, algunas tuvieron solo afectaciones menores, pero otras colapsaron en su totalidad.

El gobierno que encabeza Luis Miguel Barbosa Huerta se comprometió a reconstruir las casas de las familias afectadas, pero en un inicio advirtió que no sería en el mismo lugar por el riesgo que persiste al encontrarse muy cerca de los ductos de Pemex.

La Fiscalía aprendió a los siete presuntos responsables de esta explosión. A “El Cayo”, quien fue identificado por los propios vecinos, se le detuvo el 7 de diciembre de en Cancún Quintana Roo.

Ese mismo día, pero en San Pablo Xochimehuacan, los agentes ministeriales aprehendieron a dos hombres que supuestamente trabajaban para él como halcones: Miguel Ángel P.R y Antonio C.R.

El 17 de enero, ya del presente año, cayó José Agustín G.C, el presunto dueño de la toma clandestina y patrón de “El Callo”. Junto a él fueron detenidos otros dos de sus trabajadores: Gustavo N y Jair N. alias “El Yayo”.

Por último, el 28 de marzo la Fiscalía aprehendió a Roberto N, a quien el organismo acusó de manipular la toma que esa madrugada explotó.


Todos están en prisión y vinculados a proceso por diversos delitos, entre ellos homicidio calificado, lesiones calificadas, daño en propiedad ajena, ataques a las vías de comunicación, incendio y otros estragos.

Cristobal Lobato González

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Periodista desde 2006. Reportero de deportes, educativa, municipios y gobierno. Trabajó en EXA, Tribuna Noticias y Televisa Puebla. Fundador de Los Titulares