Tras 12 años sin llevarse a cabo, la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) de Puebla realizó la revista vehicular al transporte público. Dicho proceso resultó en una alarmante radiografía del servicio que reciben los poblanos y del abandono por parte de los gobiernos anteriores.
La dependencia que encabeza Silvia Tanús Osorio contrató a la empresa Coordinados de Empresas de Movilidad CDMX SA de CV para llevar a cabo esta revisión. Del 1 de julio al 30 de noviembre de 2025, su personal se desplegó en todo el estado para acercar el servicio a los concesionarios.
Durante ese tiempo, los trámites de cesión de derechos de las concesiones, cambio de vehículo y otros más fueron gratuitos para beneficio de los concesionarios. Esto con la finalidad de que pudieran regularizar su situación sin que les representara una carga económica.
Posteriormente, se otorgaron dos meses de gracia para que aquellos que aún faltaban por acreditar los requisitos pudieran hacerlo si habían hecho el censo. Quienes que no habían solicitado sus placas nuevas, todavía tuvieron hasta el pasado viernes 30 de enero para ir por ellas a la SMT.
El resultado de esto fue que solamente 16 mil 514 unidades pudieron acreditar todos los requisitos de la revista vehicular, de un total de 34 mil 389 unidades empadronadas. Es decir, el 48% del total: menos de la mitad reúnen las condiciones para circular por las calles de Puebla.
Esta es la radiografía del transporte público en Puebla en 2026
Como parte de esta revisión, se realizó el examen físico-mecánico de las unidades y se verificó que tuvieran una antigüedad menor a 10 años. Se comprobó si contaban con defectos, si estaban limpias e incluso si tenían calcomanías pegadas en las ventanas.
Se les pidió acreditar el pago de este trámite, así como del control vehicular, verificación vehicular y no adeudar fotomultas. También debían contar con seguro de daños a terceros y tanto el conductor como el concesionario deben estar dados de alta en el IMSS u otro servicio.
De la misma manera, se les pidió a los propietarios que tuvieran instaladas las cámaras de videovigilancia para la seguridad de los pasajeros. Este requisito fue impulsado por el fallecido gobernador Miguel Barbosa Huerta para autorizar el último aumento tarifario, aunque en la práctica no se cumplió.
Durante el proceso, los encargados atendieron a 3 mil 321 unidades que solamente hicieron el censo de la revista, pero todavía no cumplen con dichos requisitos. Ello incluye a 363 concesionarios que solicitaron el apoyo del enganche del 20% al gobierno estatal para adquirir unidades modernas.
13 mil unidades no se presentaron; 3 mil tienen otra oportunidad
Ante estas demandas, alrededor 13 mil unidades empadronadas en el papel no acudieron, ya sea por rebeldía o porque realmente no existen. De esta cantidad, a los propietarios de 3 mil 137 unidades todavía les otorgaron tres semanas para pagar una multa y no perder su concesión.
El término de la revista marca una nueva etapa para la sociedad poblana: la aplicación de la ley a quienes no cumplieron. A partir de este martes 3 de febrero, la SMT vigilará las calles para verificar que no circulen unidades ilegales o que no participaron en el proceso.
Como consecuencia, aquellos que no cumplieron deberán acudir de forma voluntaria a regularizarse, aunque tendrán que pagar una multa de 19 mil 536 pesos. Pero si insisten en circular sin permiso y son identificados en los operativos que llevará a cabo la SMT, pagarán 28 mil 740 pesos.
“Quiero ser muy clara: el objetivo no es sancionar por sancionar. Es garantizar el cumplimiento de la ley, ordenar el sistema de transporte y proteger la seguridad de las y los usuarios, pero ya no hay excusa para operar fuera de la ley”, declaró Silvia Tanús Osorio.
Faltan rutas y unidades de transporte público en varias colonias de Puebla
Aunado a esto, la secretaria Tanús informó que el estudio elaborado para realizar el Plan de Movilidad Urbana exhibió carencias en la cobertura del transporte público. Existen colonias de Puebla y su zona metropolitana que necesitan una mayor oferta de rutas y unidades, explicó.
En Puebla capital, las colonias con carencias detectadas son Mirador La Calera, Benito Juárez y Rosas del Tepeyac. En tanto que el Centro Histórico sigue siendo la zona con mayor demanda de viajes y mayor saturación en horas pico.
Mientras que, en los municipios conurbados, se debe mejorar el servicio en la junta auxiliar de San Bernardino Tlaxcalancingo, en San Andrés Cholula. Así como en la zona de San José, en Amozoc, y el municipio de Ocoyucan, donde se encuentran las últimas etapas de Lomas de Angelópolis.
¿Qué pasó con el paro del transporte público en Puebla?
En rechazo a las exigencias del gobierno de Puebla, un grupo de concesionarios inconformes convocó a un paro de actividades para hoy. Aquellos que no participaron en el proceso anunciaron que no enviarían a sus unidades a las calles, también con el propósito de eludir las mencionadas multas.
Desde muy temprano, en diferentes puntos de la capital poblana se reportó la escasez de unidades en distintas rutas y tiempos prolongados de espera. Aunque sí había servicio, las frecuencias se redujeron y los tiempos de paso pasaron de 10 minutos a 20, 30 e incluso 45 minutos.
Por ejemplo, en la colonia Chapultepec los usuarios esperaron más de una hora diversas rutas como la 18, la 67, la 86, Amozoc, Acosa y de los JBS Morados. Otra persona comentó a Ambas Manos que su vecino es operador de la ruta 67 y sale desde 5:30 o 6 de la mañana, pero hoy no trabajó.
Mientras que, en la zona de La Guadalupana, la ruta 44a prestó servicio con solamente ocho de sus 45 unidades. Esto generó largas esperas para los usuarios que debían abordarlas para acudir a sus espacios de trabajo y escuelas, que hoy no suspendieron actividades.
De la misma manera, en las zonas de Angelópolis y el CCU de la BUAP se notó una cantidad mayor a la habitual de personas esperando sus unidades. Ello por las demoras de rutas como la 55, la 29 y la NGA, cuyas unidades no habrían podido aprobar la revista ante el mal estado que guardan.
No obstante, en otras zonas como San Felipe Hueyotlipan y la colonia La Paz, casi todas las unidades del transporte público trabajaron con normalidad. Como comprobó Ambas Manos, las rutas 10, 72 y 72a continuaron ofreciendo su servicio de manera regular.
Transportistas inconformes de Puebla piden diálogo; se les dio más tiempo
A la par, un grupo de concesionarios y conductores se manifestaron a las 11:00 horas en las instalaciones de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT). Frente a sus oficinas en la colonia La Paz, portaban lonas y pancartas con mensajes como “el transporte mueve al pueblo”.
Durante la protesta, el concesionario Samuel Méndez de la Unión de Transportistas del Estado de Puebla (UTEP) exigió a la SMT que reciban a los inconformes. Aseguró que seis veces han solicitado audiencias con la titular Silvia Tanús y el gobernador Alejandro Armenta, pero los canales de diálogo están bloqueados.
Horas más tarde, integrantes de la Policía Estatal acudieron para resguardar las instalaciones de la dependencia. De igual modo, se presentaron funcionarios de la secretaría para recibir las quejas de los transportistas.
Mientras todo esto ocurría, la secretaria de Movilidad y Transporte anunciaba en rueda de prensa que los incumplidos tendrían tres semanas más para regularizarse. Eso sí, pagando la multa correspondiente.
Antorcha Campesina, involucrada en irregularidades en el transporte
Finalmente, es importante mencionar la baja afluencia que tuvieron rutas como Movilomas y la Ruta Nueva Generación Angelópolis (NGA) el día de hoy. Durante varias horas, sus unidades no aparecieron en corredores como la Vía Atlixcáyotl y la avenida Las Torres.
Estas rutas son controladas por la organización Antorcha Campesina, la cual ha logrado una mayor relevancia en el transporte público en años recientes. Sin embargo, muchas de sus unidades circulan con placas sobrepuestas, en pésimas condiciones o en la total ilegalidad.
Como consecuencia, la mayoría de sus unidades no fueron vistas circulando por las calles hoy. Esto impulsó a los ciudadanos a utilizar las alimentadoras de la Red Urbana de Transporte Público (RUTA) para sus traslados.

