Con una caravana que culminó en Casa Aguayo, este martes 5 de agosto conductores y repartidores de Uber y DiDi se manifestaron en Puebla para exigir mejores condiciones laborales.
Los conductores pidieron al Gobierno del Estado que intervenga y revise las condiciones bajo las cuales brindan sus servicios. Principalmente sobre seguridad, ingresos, transparencia de las plataformas y el cumplimiento de obligaciones legales.
El grupo de manifestantes se reunió en el Parque Juárez alrededor de las 09:00 horas. Ahí, frente a medios de comunicación dieron a conocer bajo qué condiciones operan y el motivo por el cual exigen garantía o algún tipo de respaldo.
Los conductores explicaron que una de sus principales preocupaciones es la verificación de los usuarios. Y es que a pesar de que las plataformas aseguran que los pasajeros están verificados, muchos no muestran nombres reales ni documentos oficiales.
Ocupan apodos e imágenes falsas, situación que los pone en riesgo para asaltos, extorsiones o robos.
De igual manera, en casos donde un conductor es víctima de algún delito al momento de prestar el servicio, las plataformas no asumen su responsabilidad. No apoyan en la reparación del daño, incluso a algunos llegan a bloquearlos por “quejas” de pasajeros, las cuales no existen.
El descontento también es por el bajo pago por kilómetro recorrido, ya que en trayectos largos puede ser de 2.50 pesos por kilómetro. Sin embargo, dicha tarifa no cubre ni siquiera el gasto en combustible, mucho menos otros costos renta del vehículo, mantenimiento, autopartes, seguros y otros.
Las plataformas actualmente aplican comisiones variables, que en algunos casos alcanzan hasta el 55% del costo total del viaje.
Por lo anterior, los conductores salieron en caravana desde el Parque Juárez y tomaron el bulevar 5 de Mayo para dirigirse a Casa Aguayo. Su objetivo era sostener una mesa de diálogo con las autoridades estatales y entregar un pliego petitorio.

