El 87% de los sitios de muestreo del río Atoyac no cumple con las normas de calidad de agua, es decir que está contaminado. 

Así lo indicó el Informe de Resultados del Primer Año (2024-2025) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). 

El documento resaltó la limpieza y saneamiento de los tres afluentes más contaminados de México. Es una de las 100 promesas de la administración de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo.  

Uno de ellos es el Atoyac que pasa por Puebla y Tlaxcala. Para su restauración, el Gobierno Federal invirtió 260 millones de pesos en infraestructura en 2025, lo que equivale a sólo 8.7% de los 3 mil millones de pesos que proyectó en el Presupuesto de Egresos de este 2026. 

En los 223 kilómetros que saneará del cauce, la Semarnat levantó muestras en 103 sitios. De los cuales 93 (87%) no cumplen con las normas de calidad de agua.  

Según un diagnóstico de la misma dependencia, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que realizó en 2021, los contaminantes son, principalmente, materia orgánica, sólidos suspendidos (tierra, algas y contaminantes industriales), nutrientes, tóxicos orgánicos, bacterias y color. 

Además, la Semarnat logró recolectar 117 toneladas de basura, así como retiró 4 mil 544 toneladas de cascajo y 47 mil 862 metros cúbicos de azolves. 

Según los datos de la Semarnat, el río Atoyac no es el más contaminado de México.
Mapa con las acciones de la Semarnar para sanear el río Atoyac. credit: Semarnat

El Atoyac no sería el río más contaminado de México 

Respecto a los otros dos ríos, el Atoyac no sería el más contaminado. En el de Tula, Hidalgo, el 92% de los sitios estudiados tiene contaminantes domésticos e industriales.  

Mientras, el río Lerma-Santiago, que nace en Estado de México y pasa por Querétaro, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, está 79.6% contaminado. Y es que 669 de 840 sitios de muestreo no cumplen con las normas de calidad del agua.  

Hay que recordar que las cuatro acciones que conlleva el plan de saneamiento de los ríos son: 

  • Instalación de plantas de tratamiento que operen de manera adecuada y el uso de tecnología para limpiar el agua     
  • Generar un esquema en donde los municipios y estados garanticen que las plantas de tratamiento funcionen    
  • Diálogo con empresas e industrias para que cumplan la norma y en caso de negarse, aplicar sanciones     
  • Instalar drenajes marginales en municipios para poderlos llevar a plantas de tratamiento.  

Apenas este 19 de enero, la Secretaría de Infraestructura de Puebla resaltó que, en 2025, invirtió 530 millones de pesos en acciones para el programa hídrico de Puebla y el saneamiento del Atoyac. 

Plaza San diego
Diana

Diana Juárez Martínez

Licenciada en Lingüística y Literatura Hispánica por la BUAP. Se inició en periodismo en 2013 en Ángulo 7, donde trabajó 9 años y llevó la coordinación de información.