La familia de un interno del penal de San Miguel de Puebla asegura que hay arañas venenosas y ya picaron a por lo menos tres personas privadas de la libertad.
Un caso es el de Luis Ángel N., de 20 años, quien lleva casi tres meses recluido en el Centro de Reinserción Social (Cereso).
Sus familiares dijeron que, a pesar de haber llevado cinco de las siete inyecciones solicitadas por el personal médico, solo le han aplicado dos. Las otras tres no aparecen.
En entrevista para Ambas Manos expresaron su preocupación debido a que hasta la fecha no han recibido información sobre el paradero de las dosis faltantes.

Según el testimonio del tío de Luis Ángel, el joven les notificó que había sido atacado en tres ocasiones por una araña violinista. Posteriormente su pierna comenzó a hincharse rápidamente.
Nos avisó que le picó una araña violinista y que no podía caminar. Su mamá intentó comunicarse con él, pero no la dejaron verlo. Hasta que Derechos Humanos intervino, logramos tener información”, explicó.

En respuesta, la familia consiguió la medicina que le indicó la doctora del penal a través de una receta médica.
Nos dijeron que eran siete inyecciones. Mi hermana compró cinco, gastamos 750 pesos por cada una, pero hasta ahora solo le han puesto dos. Nadie nos explica qué pasó con las otras tres dosis”, agregó el familiar.
La familia también manifestó que, además de las inyecciones, se les pidió llevar gasas y alcohol para las curaciones.
Los inconformes puntualizaron que la gravedad del piquete fue reconocida por el juez encargado del caso. El cual ordenó que se garantizara la aplicación inmediata del tratamiento.

Luis Ángel no es el único interno de San Miguel picado por arañas venenosas
Además aseguraron que Luis Ángel no sería la única persona afectada por la presencia de arañas venenosas en el penal de San Miguel.
Y es que los quejosos afirman que saben de al menos otros tres internos que han reportado mordeduras por el mismo tipo de arácnido.

Luis Ángel Flores Serrano enfrenta un proceso legal por el presunto delito de violación de sellos oficiales y posesión de droga.
Sus allegados compartieron que el joven rentó un cuarto sin saber que la vivienda había sido asegurada por la Fiscalía General del Estado (FGE) tras un homicidio.
A él lo detuvieron en una casa que rentó. Resulta que el propietario tenía problemas legales y había sellos de la Fiscalía. Luis Ángel no sabía y lo acusaron de romperlos. También le encontraron droga, pero era para consumo personal porque él es adicto”, comentó su tío.
Aunque reconocieron que el joven cometió faltas, exigieron que reciba la atención médica necesaria mientras continúa su proceso legal.
Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades penitenciarias para que esclarezcan el destino de las inyecciones faltantes.
Son gastos elevados, especialmente porque la mamá de Luis Ángel se dedica al reciclaje”, comentó.
Por ahora, permanecen a la espera de una respuesta de las autoridades para garantizar su salud y prevenir nuevos casos dentro del Cereso.

