Samantha, tras enterarse de que estaba embarazada, ingirió pastillas abortivas y aunque comenzó a sentir algunos malestares se negó a recibir los primeros auxilios de paramédicos. Incluso, sus familiares negaron el acceso a las autoridades policiales.

Ante los hechos, los uniformados determinaron dar parte a las autoridades ministeriales de la Fiscalía General del Estado (FGE) y dejar que ellos intervengan para deslindar responsabilidades.

De acuerdo a los pocos datos que se lograron obtener, alguien llamó al número de emergencias para dar a conocer lo que ocurría en una vivienda ubicada en inmediaciones de la colonia Villas San Francisco Mayorazgo. Esto, en la ciudad de Puebla.

La peticionaria reveló que una joven de entre 18 a 19 años; es decir, ya con la mayoría de edad, identificada como Samantha ingirió algunas pastillas abortivas.

Se enteró que tenía tres meses de embarazo y tomó la decisión de no traer a su producto a este mundo. Luego, comenzó a sentirse mal.

Fue por eso que en breve se trasladaron al punto paramédicos del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) quienes pretendían atender la emergencia.

Sin embargo, la joven se mostró agresiva y no permitió el paso de los rescatistas para su inmediata atención.

Joven arriesga su salud al ingerir pastillas abortivas

De igual forma sus familiares no permitieron el paso a elementos de la Policía Municipal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), por lo que los uniformados decidieron hacer de su conocimiento al personal de la FGE para su atención o intervención

Y es que la paciente estaba poniendo en riesgo su propia integridad física.

A finales del año pasado, organizaciones ganaron un amparo para que las mujeres accedan en Puebla a un aborto legal y gratuito.

El amparo aplica siempre y cuando la interrupción del embarazo sea antes de las 12 semanas de gestación, para lo cual están autorizados únicamente siete hospitales públicos.

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