Durante un operativo coordinado fueron detenidos seis integrantes más de La Operativa Barredora; dos de ellos habrían participado en el homicidio de un custodio del penal de San Miguel.
La acción se llevó a cabo en los límites de Puebla y Amozoc. Participaron elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Los agentes investigaban el homicidio de Juan Pablo de 28 años de edad, el policía estatal custodio asesinado la mañana de ayer.
Al salir de su turno, el uniformado pasó a desayunar a una cocina económica, a unos metros del Cereso en San Miguel.
El ataque fue concretado por dos hombres en motocicleta y se lo adjudicó La Barredora a través de una imagen que circuló en redes sociales.
Hallan motocicleta en la que huyeron integrantes de La Barredora tras asesinar al custodio
Posteriormente en la colonia La Joya las autoridades encontraron la motocicleta que utilizaron los sicarios para huir.
Por la noche, las autoridades implementaron dos operativos simultáneos en la zona de San Salvador Chachapa, Amozoc.
En uno de ellos ubicaron a los dos presuntos homicidas y en otro a tres hombres más y una mujer.

Fuentes extraoficiales indicaron Ambas Manos que los sacaron de la narcotienda de “La Dulce”. Dos de los detenidos son de Jalisco y otro de Guatemala.
Durante el despliegue se aseguraron dos armas AR-15, mejor conocidas como cuernos de chivo, dos armas cortas, cuatro chalecos tácticos y una camioneta que estaría involucrada con el asesinato del custodio

Detienen a integrantes y funcionarios de seguridad pública vinculados a La Barredora
También en las últimas horas desmantelaron en Puebla una red de funcionarios activos y ex servidores públicos presuntamente vinculados a la Operativa Barredora.
Se logró tras un operativo llamado Cofradía que encabezaron fuerzas federales y estatales. Participaron elementos de las secretarías de la Defensa Nacional (Sedena) y de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) del gobierno federal.
Entre los capturados están cuatro policías que contaban con orden de aprehensión, los cuales se encargaban de dar información y protección a grupos criminales. Además, obstaculizaban investigaciones relacionadas con homicidio y distribución de droga.
Según las indagatorias, filtraban información, ofrecían protección a grupos delictivos y obstaculizaban pesquisas por delitos de alto impacto.

