María Cristina Morales Arellano de 45 años es la mujer hallada desmembrada en el paraje de El Ocotal en el municipio de General Felipe Ángeles, Puebla.

La víctima fue reportada como desaparecida desde el pasado 12 de febrero en el municipio de Amozoc.

Su ficha de búsqueda circuló durante varios días en redes sociales hasta que se confirmó que fue localizada sin vida.

El cuerpo se encontró la noche del 17 de febrero a un costado de la carretera federal Vía Xalapa, en el tramo Acatzingo–El Seco.

Personas que transitaban por la zona dieron aviso a las autoridades sobre la presencia de una persona que no se movía.

Sin embargo, a la llegada de elementos policiacos, confirmaron que se trataba de restos humanos.

El cadáver estaba boca abajo y presentaba mutilaciones severas. No tenía cráneo ni extremidades superiores.

Por las prendas y ciertas características físicas se determinó que correspondía a una mujer.

Una chamarra roja, descrita en su boletín de búsqueda, fue pieza clave para lograr la identificación de la víctima.

Boletín de búsqueda de María Cristina Morales Arellano. credit: Gobierno de Puebla

Pero también se realizaron los procedimientos forenses correspondientes para confirmar que era María Cristina.

María Cristina Morales, desmembrada en Felipe Ángeles, era originaria de Chiapas

De acuerdo con un documento emitido por la Fiscalía, María Cristina medía 1.68 metros. Era de complexión robusta, piel blanca y cabello largo a la altura del hombro, teñido negro con rubio.

Entre sus señas particulares se describen tatuajes con la figura de la Santa Muerte en la mano izquierda. Un lunar debajo del ojo derecho y una cicatriz en el pecho lado izquierdo.

María Cristina era originaria de Chiapas. Al darse a conocer su fallecimiento, en aquella entidad se publicó un mensaje por parte de la funeraria que realizaría el servicio.

Esquela para María Cristina Morales Arellano. credit: Especial

En la publicación se mencionó a sus hijos, Monserrat y Carlos Enrique; a su hermana María de Jesús, así como a tíos y demás familiares.

El cuerpo fue velado en el Barrio Nuevo México, Pijijiapan y posteriormente trasladado al panteón municipal para su sepultura.

Hasta ahora se desconoce si fue víctima de algún crimen, o si pudo tratarse de un atropellamiento debido a las condiciones en las que se le halló.

Plaza San diego
ambas manos

Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.