La familia de José Pablo, un adolescente de 14 años y estudiante de tercer grado de secundaria en el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec (Cenhch) en Puebla, necesita reunir más de 900 mil pesos para salvar su vida. El menor fue internado de emergencia en un hospital privado tras presentar un hematoma cerebral que le fue mal diagnosticado en el IMSS La Margarita.

Todo inició el pasado lunes 14 de abril, cuando José Pablo presentó una parálisis del lado izquierdo de su cuerpo.

Su mamá, la señora Carolina Arce lo llevó de inmediato al IMSS, donde lo atendieron en el área de Pediatría. Solo estuvo algunas horas en observación y durante la madrugada del martes lo dieron de alta.

Me dijeron que era migraña porque yo tengo migraña, y asumieron que podía ser hereditario, aunque no tenía dolor de cabeza”, contó Carolina en entrevista para Ambas Manos.

Aunque el menor parecía haberse recuperado, al día siguiente despertó con fuertes dolores de cabeza y vómito. Así que lo llevaron nuevamente al mismo hospital.

Ahí, los médicos detectaron un hematoma en el cerebro mediante una tomografía simple. Aunque la situación ya era delicada, no lo consideraron una emergencia.

Nos dijeron que era un hematoma seco, viejo, y que sí había que operarlo, pero no con urgencia. Le hicieron otra tomografía contrastada hasta el miércoles”, narró Carolina.

Durante ese tiempo, José Pablo permaneció en ayuno por si era necesario intervenirlo quirúrgicamente.

Sin embargo, según su mamá, nunca hubo una valoración adecuada por parte de un neurocirujano. Esto debido a que en La Margarita no hay especialistas de ese tipo.

La señora agregó que les dijeron que tendrían que esperar a que otro hospital aceptara al menor. Finalmente, les notificaron que lo llevarían al Hospital de Traumatología y Ortopedia.

Lo sentaron en una banquita dentro de una ambulancia, sin cuidados especiales, esperando más de dos horas a que llenaran la ambulancia con más pacientes. Iban embarazadas, adultos mayores, familiares parados… eso no era una ambulancia, era un microbús”, denunció.

Ya en el otro nosocomio, las condiciones no mejoraron. Carolina detalló que no le permitieron estar con su hijo, pese a que él tiene TDAH era evidente su miedo y desorientación.

Le dije a la enfermera que necesitaba estar con él porque es menor y por su condición, pero me dijeron: ‘ni que tuviera cinco años’. Lo dejaron solo en un área llena de adultos enfermos”.

Afirma que durante horas no recibió informes sobre su estado de salud ni fue atendido por un neurocirujano.

Cuando finalmente un familiar consultó el caso con especialistas externos, le advirtieron que no se trataba de un hematoma viejo, sino de una hemorragia activa.

Por lo anterior decidieron pedir el alta voluntaria y lo trasladaron al Hospital Ángeles. Les dijeron que en ese sitio contaban con el equipo y personal adecuado.

Al llegar, señala que el neurólogo que lo recibió le expresó: “Si tu hijo se hubiera esperado seis horas más, su estado neurológico se habría deteriorado irreversiblemente, y en 12 horas más, no la cuenta”.

Piden apoyo para estudiante del Cenhch mal diagnosticado en La Margarita

A José Pablo lo intervinieron ese mismo día. En la primera cirugía se drenó una hemorragia cerebral que había desplazado el cerebro hacia un lado.

Sin embargo, su estado era tan delicado que, en menos de 24 horas, tuvo que ser sometido a una segunda operación.

El cerebro se inflamó severamente al liberar la presión y fue necesario realizar una craneotomía. Se le retiraron 14 centímetros de hueso para permitir la descompresión.

Actualmente, José Pablo se encuentra en terapia intensiva, su estado es crítico, pero estable. Aún no recupera completamente la conciencia.

No habla todavía. Cada medicamento que se le retira, cada avance, requiere observar cómo reacciona su cuerpo porque cualquier cambio puede generar una nueva hemorragia o afectar su ritmo cardiaco”, explicó su madre.

Las secuelas son inciertas. El mayor temor de la familia es que pueda perder la vista, pues la irrigación ocular no es la adecuada. También existe el riesgo de que necesite una traqueotomía o que no pueda alimentarse por sí mismo.

A pesar del dolor y la incertidumbre, Carolina mantiene la esperanza. Agradece profundamente las muestras de solidaridad que han recibido pero esto todavía no termina.

La cuenta del hospital ya supera los 900 mil pesos, pero gracias a Dios, a la familia, amigos y muchas personas que no nos conocen, hemos podido ir abonando. Sé a dónde me vine a meter, pero la vida de mi hijo no tiene precio”, concluyó Carolina.

Foto del adolescente José Pablo con los datos para apoyarlo con donativos tras un mal diagnóstico que pone en riesgo su vida. credit: Especial

Quienes deseen ayudar, pueden realizar depósitos o transferencias a las cuentas:

Ana Lucia Camarillo Arce (Tía)

Santander

Clabe: 014022606174585395

Cuenta: 5579070120205342

Carolina Arce (Mamá)

BBVA

Tarjeta de débito:

4152 3143 2001 0724

Plaza San diego
ambas manos

Guadalupe Chávez

Maestra en Comunicación y licenciada en Televisión. Reportera desde hace más de 10 años en las fuentes de gobierno y nota roja.