Los “viene viene” se han convertido en los dueños de los parquímetros en Puebla capital al apropiarse de distintas calles, principalmente del polígono del Centro Histórico.
Diariamente a primera hora de la mañana se pueden ver los espacios destinados para el estacionamiento rotativo invadidos por cubetas, botes y cajas. Incluso hasta rejas de madera.
La situación se vive de manera particular en calles como la 8, 10 y 12 Poniente, entre la 4 Norte y 3 Norte.

En esta zona de alta actividad comercial se venden desde ropa, zapatos hasta artículos de cocina. También hay ferreterías, papelerías, electrodomésticos, artículos de belleza, entre otros.

Estacionarse genera un costo extra para los usuarios, pues además de pagar el parquímetro, tienen que pagar la propina del franelero. Y es que hay quienes llegan incluso a actuar de manera agresiva al no recibir unas monedas por el espacio.

Los automovilistas que llegan a esta zona son cuestionados por los “viene viene”, quienes preguntan a dónde van para ver si pueden dar el lugar. Hay quienes ponen incluso una cuota y dicen que es tiempo libre.
Lo anterior debido a que unos espacios están apartados para ciertos comercios.

Los parquímetros en Puebla capital también son invadidos por los ambulantes
A ello, se suma que muchos son utilizados por los comerciantes ambulantes, quienes se han apropiado de las zonas marcadas del programa para colocar sus puestos.
En septiembre, el titular de la Secretaría General de Gobierno (SGG), Francisco Rodríguez Álvarez reveló que el Ayuntamiento de Puebla autorizó el uso de los espacios. Estos en calles como la 10 y 12 Poniente.
Lo anterior se derivó de la tolerancia dada a los informales y como parte de los acuerdos para que tengan presencia ordenada en el Centro Histórico.
Trabajadores de valet parking se han apropiado de los espacios en la Avenida Juárez
Es preciso señalar que el apartado de lugares no solo es realizado por los franeleros, también por los dueños de algunos negocios. Los cuales se encuentran ubicados muy cerca del zócalo capitalino.
Una situación que es permanente es la que ocurre en la calle 2 Oriente, entre la 6 Norte. Aquí el negocio “Talavera Arte Poblano” se apropió de un lugar.
Al abrir sus cortinas, sacan de manera inmediata sus bancas; dos las colocan afuera del establecimiento y otras dos en un cajón del parquímetro. Esto con total impunidad, pues pasan los supervisores por la zona y no realizan ningún llamado de atención.

La situación del apartado de lugares se replica también en la Avenida Juárez donde los valet parking, cadeneros y viene viene también colocan sus botes o conos en los espacios. Y por estacionarte cobran mínimo 50 pesos “tiempo libre”.
Ello sucede en el antro “Jala la Jarra” ubicado sobre la Avenida Juárez entre la 19 Sur, donde un hombre del lugar sale a colocar unos botes transparentes.

Del mismo modo ocurre en el bar Bull McCabe también ubicado sobre la Avenida Juárez, entre la 29 Sur. Aquí incluso el trabajador del valet parking asegura que tiene permiso por parte de la policía municipal para apartar los lugares para el uso del establecimiento.

La llegada de los parquímetros en Puebla capital se dio con el objetivo de generar más espacio para el estacionamiento de los visitantes. Y que existiera una mejor movilidad y a bajo costo, pues las primeras tres horas son gratis y posteriormente cada una cuesta 10 pesos.
Los primeros meses funcionaron de manera correcta; sin embargo, poco a poco han aumentado las irregularidades.

