Por las afectaciones que ha presentado la estructura, piden no alimentar a las ardillas en la zona arqueológica de Cholula.  

Desde hace algunos años, la población de ardillas ha crecido en el sitio arqueológico, lo que ha preocupado a las autoridades. 

Los roedores cavan madrigueras en las superficies de los vestigios que utilizan para dormir, tener a sus crías y protegerse de los depredadores. 

Sin embargo, las madrigueras causaron hundimientos y deslaves al interior de la Gran Pirámide. Esto daña los vestigios, especialmente en el área de la escalinata que lleva hacia el Santuario de la Virgen de los Remedios. 

Al respecto, Romeo Saldaña Vázquez, académico e investigador del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, SJ (IIMA) de la Ibero en Puebla, mencionó que los animales han generado impactos importantes en la zona arqueológica. 

Señaló que la especie es una ardilla nativa de México que se ha adaptado bien a la vida en las ciudades. Aunque estos animales suelen alimentarse de semillas, hojas y otros frutos, se han acostumbrado a los alimentos de consumo humano.  

Publicación en X: La Ibero de Puebla pide a los visitantes no darles de comer a las ardillas de Cholula.

Por afectaciones, piden no alimentar a las ardillas en la zona arqueológica de Cholula  

La alimentación desmedida ha hecho que las ardillas continúen reproduciéndose de manera desmedida. Un ejemplar puede tener hasta dos camadas al año y cada una puede tener hasta siete ardillas.  

El experto indicó que esta situación requiere un estudio para conocer la población de ardillas y el impacto que han provocado en la pirámide.  

Mientras se decide cuál será el método para controlar la plaga de ardillas por parte de las autoridades, recomendó que las y los visitantes eviten darles de comer. Con ello, evitar que sigan reproduciéndose.  

Las personas que visitan la zona, suelen alimentarlos con cacahuates, pan, tortilla, dulces y nueces, por mencionar algunos.  

LA VILLA
Carmen González

Carmen González

Licenciada en Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Reportera desde 2018 de la fuente de cultura, turismo, activismo, temas sociales y de revista.