El Centro de Apoyo Emocional y Terapia Ocupacional (CAETO) de la BUAP proporciona un manejo integral de los perritos entrenados, de estos 75% se encontraban en situación de calle o de maltrato.
En el CAETO se buscó crear un espacio para que los estudiantes de la BUAP con matrícula vigente pudieran trabajar la parte emocional, además de distraerse en los temas físicos, cognitivos, relacionales y emocionales.
El Centro de Apoyo Emocional y Terapia Ocupacional es una iniciativa de la rectora Lilia Cedillo.
La terapia que se da en este lugar la imparten los especialistas y los psicólogos, ellos son el motivador para facilitar el avance en los temas de salud emocional.
En el CAETO se le brindan cuidados a los coterapeutas perritos
El 75% de los perritos del CAETO estaban en problemas de maltrato o abandonados. Actualmente se cuenta con 22 coterapeutas de tiempo completo y se llega a la cifra de 34 con los que llegan en la mañana y se van en la tarde porque ellos tienen sus dueños.
Se tiene la responsabilidad de tener un manejo integral que permita desarrollar las cinco libertades de los animales y que no se tenga ningún maltrato animal.
Por lo que se cuida su alimentación, su salud, además de que se vigila que no se cansen. Algunos tienen un máximo de tres salidas al día y otros salen has seis veces diarias,
Siempre se vigila que en cada una de las sesiones vayan con alegría y gusto por realizarlas
El trabajo se empieza desde las 6:30 de la mañana para sacar a los perritos y llevarlos a un área de convivencia o de recreo, que es un lugar con tierra. En ese momento se aprovecha para hacer el aseo de sus jaulas
También tienen un calendario de salud, que es la vacunación, la desparasitación, una vez al año se les toma una placa radiográfica y tienen estudios de sangre.
Se les desparasita cuatro veces al año y se les respeta el horario de descanso. Antes de ir a dormir tienen que pasar al área de recreo para que puedan correr, jugar y relajarse.
Su alimentación es otro de los aspectos que se les cuida con suplementos vitamínicos
Cada jaula cuenta con su casita para resguardarlos del frío.


