La familia de Carolina Rodríguez Salamanca, la mujer que fue víctima de feminicidio en la colonia Diez de Mayo, en Puebla capital, pidió ayuda para localizar al presunto responsable.
En entrevista para Ambas Manos, su hermano Pedro Antonio identificó al sospechoso como Roberto Carlos Velázquez Díaz, quien era pareja de la víctima.
El joven aprovechó este medio y exigió que deje de esconderse para enfrentar a la justicia.
Que así como tuvo los pantalones para quitarle la vida a mi hermana, también los tenga para enfrentar las consecuencias. Que pague lo que tenga que pagar. Yo se lo dejo a Dios y a la justicia”, aseveró.
“Que tenga los pantalones y se entregue”
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Pedro Antonio, hermano de Carolina, víctima de feminicidio en la colonia Diez de Mayo, en #Puebla señaló como sospechoso a la pareja de la víctima, identificada como Roberto Carlos Velázquez Díaz.#AmbasManos @_Carbente_#Puebla… pic.twitter.com/9ZK2P5p3Pm
Los deudos también difundieron fotografías de Roberto Carlos, con la esperanza de que alguien pueda reconocerlo y aportar información que ayude a ubicarlo.
Carolina trabajaba en una fonda y tenía dos hijas, pero se convirtió en una víctima más de feminicidio en Puebla
Pedro contó que Carolina tenía 36 años, era madre de dos niñas de 10 y 12 años. Trabajaba como cocinera en una fonda ubicada a unos metros de la casa de sus padres.
De lunes a sábado cumplía jornadas de trabajo desde temprano hasta la tarde.
Hoy toda la familia está muy dolida. Alguien tiene que mantenerse fuerte por mis papás. Somos tres hermanos. Mi mamá está muy mal. Ha sido un golpe muy fuerte para ella”, precisó.
Ahora, dijo, el mayor compromiso será cuidar de las dos menores, quienes permanecen con sus abuelos.
Pedro relató que Carolina mantenía una relación con Roberto Carlos desde hacía aproximadamente un año.
Aunque vecinos y personas cercanas les comentaban que habían visto cómo la empujaba o la agredía físicamente, ella siempre lo negó.
La gente nos decía que la veían cuando él la empujaba o le pegaba, pero ella siempre respondía que no nos metiéramos, que era su decisión”.
Incluso contó que el agresor vivió durante un tiempo en casa de sus padres.
Sin embargo, decidieron sacarlo después de que su papá encontró pequeñas bolsas de plástico en el baño que, aparentemente eran utilizadas para consumir droga.
El hermano de Carolina aseguró que el presunto feminicida fue expulsado del domicilio familiar luego de que encontraran pequeñas bolsas de plástico que, presuntamente, utilizaba para consumir droga.#AmbasManos @_Carbente_ #Puebla #Noticias https://t.co/0OFVosMdJo pic.twitter.com/MEaucGCZXw
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Pedro aseguró que Roberto Carlos no tenía un empleo fijo y considera que era Carolina quien sostenía económicamente la relación.
La última conversación con Carolina quedó grabada para siempre en la memoria de Pedro.
Recordó que la mañana del domingo atendía a una clienta en su puesto de frutas y verduras del mercado La Acocota cuando recibió un mensaje.
Carnal, ven por favor. Estoy en la casa de Roberto. Urge, urge”.
“Carnal, ven por favor… urge”, fue lo último que alcanzó a escribirle Carolina a su hermano Pedro, antes antes de ser asesinada en Puebla.
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Afirma que a 24 horas del crimen siguen recibiendo mensajes de WhatsApp desde el celular de la víctima.#AmbasManos @_Carbente_ #Puebla… pic.twitter.com/WANWiDYgqe
Él respondió de inmediato y le pidió que le explicara qué ocurría.
También le solicitó que le compartiera su ubicación para ir por ella.
Sin embargo, segundos después llegó otro mensaje que lo dejó completamente desconcertado: “Ya estoy muerta”.
Pedro sospecha que ese último texto ya no fue escrito por Carolina.
Yo siento que él ya tenía el celular y era quien nos estaba escribiendo para que fuéramos a encontrar el cuerpo de mi hermana”, afirmó.
El teléfono de Carolina sigue activo y envían mensajes a su familia
Pedro comentó que el celular de Carolina continúa activo. Incluso afirmó que durante este lunes siguieron llegando mensajes de WhatsApp.
Según explicó, una persona que finge ser una mujer les escribió para decirles que entregaría a Roberto Carlos solo si le aseguraban que lo matarían.
Yo siento que si respondo o caigo en ese juego después pueden voltear las cosas en mi contra. Todo eso se lo envío a la Fiscalía y ellos están rastreando el número”, comentó.
También reveló que lograron rastrear el teléfono y detectaron movimientos primero en la Ciudad de México y posteriormente en la zona de Cuautlancingo.
Toda esa información, aseguró, ya fue entregada a los agentes ministeriales para fortalecer la investigación.
Pedro hizo un llamado a cualquier persona que conozca el paradero de Roberto Carlos Velázquez Díaz para que proporcione información a las autoridades.
Hasta donde sabemos, la familia de él tampoco lo quería. Incluso lo corrieron de la casa de su mamá. Yo siento que fue por el tipo de persona que es”, añadió.
Aunque reconoció que la Fiscalía General del Estado (FGE) ha mantenido comunicación constante con ellos, insistió en que la prioridad es lograr su captura antes de que pueda escapar.
Así encontraron a Carolina en la colonia 10 de Mayo
El feminicidio de Carolina ocurrió la tarde del 12 de julio, en un domicilio ubicado sobre la calle María Esther Zuno de Echeverría, en la colonia Diez de Mayo.
Antes de morir, ella alcanzó a enviar mensajes de auxilio tanto a su padre como a su hermano para pedir que fueran por ella, porque era agredida por su pareja.
Cuando ambos llegaron a la vecindad nadie respondió a los llamados.
Con autorización del propietario del inmueble y el apoyo de algunos compañeros de Pedro, rompieron el candado de la habitación para ingresar.
Fue el padre de Carolina quien encontró a su hija recostada sobre una cama, con una cuerda alrededor del cuello.
Paramédicos de Protección Civil únicamente confirmaron que ya no contaba con signos vitales.
El diagnóstico preliminar indicó que murió por paro cardiorrespiratorio secundario a asfixia traumática, o sea estrangulada.


