Juan Felipe G., de 33 años y originario de Cholula, es el hombre que fue linchado la noche del viernes 3 de julio en el municipio de Cohuecan en Puebla.
Mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abierta la investigación, los primeros datos apuntan a que todo pudo haberse originado por una confusión.
Fuentes ministeriales revelaron a Ambas Manos que una de las líneas establece que Juan Felipe acompañaba a otro hombre con quien trabajaba en la compra y venta de fierro viejo.
Presuntamente, ambos acudieron a esa comunidad y decidieron subir a su camioneta unas llantas usadas.
Sin embargo, entre los habitantes comenzó a difundirse la versión de que eran ladrones, lo que provocó que un grupo de pobladores comenzara a perseguirlos.
El patrón logró escapar de Cohuecan, pero Juan Felipe quedó rodeado
De acuerdo con la información obtenida, en algún punto fueron interceptados por una gran multitud.
Ante la situación, el propietario del vehículo logró escapar corriendo, pero Juan Felipe quedó atrapado.
Los pobladores comenzaron a golpearlo y, posteriormente, le prendieron fuego.
Aunque corporaciones de seguridad activaron el protocolo para atender este tipo de hechos, cuando lograron ingresar al área ya era muy tarde.

Juan Felipe había trabajado en la fabricación de materiales
Las publicaciones que Juan Felipe compartía en redes sociales muestran que desde muy joven se dedicó a algunos oficios.

Durante un tiempo participó en la fabricación de teja y también en el traslado de materiales para construcción.
Posteriormente se incorporó a la compra y venta de fierro, actividad que lo llevaba a recorrer distintos lugares.
Durante la conferencia de prensa de este lunes 6 de julio, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), vicealmirante Francisco Sánchez, confirmó que este es el segundo linchamiento consumado en la entidad durante 2026.
El funcionario explicó que sí activaron el protocolo de actuación; sin embargo, cuando los elementos llegaron, Juan Felipe ya había muerto.
También explicó que la ambulancia tardó en ingresar porque los paramédicos temían por su seguridad ante la presencia de una multitud que no entendía razones.
Cuando nosotros llegamos, esta persona ya estaba muy golpeada y, desafortunadamente, ya no llegó con vida al hospital”, declaró.
El secretario recordó que en 2025 se registraron más de 90 ocasiones en los que la gente intentó hacer justicia por mano propia en el estado.
Añadió que, a partir de entonces, autoridades estatales y municipales comenzaron a aplicar un esquema conjunto que permitió reducir este tipo de casos.
Finalmente, hizo un llamado a la población para apegarse a la ley y denunciar cualquier delito.
También advirtió que las personas que participaron en la agresión enfrentarán consecuencias penales.
Mientras tanto, la FGE continúa con la integración de la carpeta, para esclarecer cómo ocurrió todo.


