La Comisión de Derechos Humanos (CDH) de Puebla dedicó su gaceta número 17 a la masacre de Rancho Nuevo en el municipio de Pantepec, Puebla.
Lo anterior, en el marco de la conmemoración del hecho que ocurrió el 2 de junio de 1982 y con el objetivo de no olvidar y mantener viva la dignidad.
La presidenta de la CDH Puebla, Rosa Isela Sánchez Soya destacó la importancia de visibilizar las violaciones en contra de quienes fueron despojados de sus tierras. Además que fueron estigmatizados y ejecutados por el “delito” de reclamar lo que por derecho les correspondía.
Dijo que la memoria no es solamente un ejercicio de evocación del pasado, sino es un derecho y responsabilidad colectiva.
También es una forma de resistir y reconocer a quienes sufrieron violencia y de construir condiciones para que hechos semejantes no se repitan.
Aseguró que este número de la gaceta invita a reflexionar sobre acontecimientos que forman parte de la historia y que aún interceden en el presente. Pues la memoria y la verdad tienen que sensibilizar a la actualidad, debido a que no son asuntos que están cerrados por completo.
Asimismo, consideró que la CDH de Puebla no tiene como tarea únicamente emitir recomendaciones, conciliaciones y dar atención a las quejas. Si no que debe, sobre todo sensibilizar a la población.
El artículo sobre la masacre indígena lo escribió José Antonio Aguilar San Sebastián, quien funge como secretario ejecutivo del Instituto de Investigación y Estudios. Esto en materia de Derechos Humanos de la CDH Puebla.
En el escrito destaca los sucesos de la matanza, la cual, indicó que se origina de las vicisitudes legales que han marcado el desconocimiento de los territorios indígenas.
Incluso se destacan las violaciones registradas como tortura, prisión, exilio, entre otros, así como el número de víctimas.

