Roberto de los Santos, alias “El Bukanas”, por fin cayó. Se trata de uno de los líderes huachicoleros más peligrosos y buscados durante años en Puebla y Veracruz.
Su captura marca un punto de quiebre en la disputa por el control del robo de combustible en la región.
Durante más de una década, su nombre apareció de forma constante en reportes de inteligencia, investigaciones federales y operativos fallidos.
A pesar de ello, logró evadir a las autoridades, consolidar su estructura criminal y expandir su influencia en la franja limítrofe entre ambos estados.
¿Quién era “El Bukanas” y cómo se convirtió en criminal?
“El Bukanas” nació el 18 de febrero de 1980 en Acultzingo, Veracruz, donde aprendió el oficio de albañil y a eso se dedicó por bastante tiempo.
Con los años se integró a la Policía Municipal y en 2014 asumió la dirección de Seguridad Pública en su municipio. Sin embargo, pasó de servidor público a involucrarse en actividades que laceran a la sociedad.
Reportes de la Marina lo ubican como integrante de Los Zetas, donde operó bajo el mando de un hombre llamado Alejandro, a quien apoyaba en el adiestramiento de sicarios.
Después de la caída de ese líder, tomó el control de una célula que posteriormente denominó Sangre Nueva Generación Z.
El grupo delictivo de “El Bukanas” se arraigó en Puebla y Veracruz, áreas estratégicas para el traslado de hidrocarburo.
A “El Bukanas” se le vincula con delitos contra la salud, robo de combustible, asaltos a transporte de carga, extorsión y homicidios en los estados de Puebla y Veracruz.
De hecho, en 2016 se enfrentó con el grupo de “El Toñín”. La disputa fue por el control del huachicol en el Triángulo Rojo.
Además, se le atribuye el asesinato de tres agentes investigadores en marzo de 2017, lo que lo colocó como objetivo prioritario.
Cabe destacar que en marzo de 2024, autoridades detuvieron a uno de sus hijos durante un operativo en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca.
Aunque el caso se manejó con discreción, representó un golpe no solo a su red delincuencial sino a su familia.
Durante años “El Bukanas” permaneció en la lista de los más buscados
La Fiscalía de Veracruz ofreció inicialmente 350 mil pesos por información que permitiera su captura.
Posteriormente, el gobierno federal elevó la cifra a un millón de pesos y, en su punto más alto, la recompensa alcanzó hasta cinco millones.
A pesar ello y de los operativos desplegados, logró escapar en al menos dos ocasiones.
Uno de los episodios más recientes sucedió el pasado 16 de febrero de 2026 en Chignahuapan, donde fuerzas de seguridad realizaron un cateo. Sin embargo, huyó.
Con una risa burlona y retadora: así fue la detención de “El Bukanas”
La captura de “El Bukanas” se concretó el 18 de abril de 2026 en la localidad de Tres Cabezas, en el municipio de Chignahuapan.
El operativo se realizó de manera coordinada entre la Secretaría de Seguridad Pública, Marina, Defensa, Guardia Nacional y la Fiscalía de Puebla, sin que se registraran enfrentamientos.
En esta ocasión, durante el mismo operativo fueron capturados otros integrantes identificados como Gerardo, Efrén, Juan Antonio, Favián, Juan Carlos y Saúl.
Este último su hermano alias “El Fósil”, uno de sus principales cabecillas.
“El Fósil” contaba con antecedentes por portación de arma de fuego y ya había sido detenido en agosto de 2018 en Acultzingo, junto con otros sujetos, armas y combustible presuntamente robado.
Recuperó su libertad en 2024, lo que le permitió reincorporarse a las actividades de la banda.
En el operativo de este 2026, los agentes les incautaron armamento de alto poder. Entre ellos fusiles AK-47, AR-15 y Galil, una escopeta, armas cortas, cartuchos de distintos calibres y una camioneta.
La consigna de la SSP fue que con esta acción, se desarticuló una célula delictiva vinculada con robo de hidrocarburo, secuestro, extorsión, despojo y homicidios.
“El Bukanas” tardó años prófugo por omisión: Armenta
Luego de darse a conocer el golpe que encestó la SSP al mando del vicealmirante Francisco Sánchez, el gobernador Alejandro Armenta afirmó que su administración logró lo que no pudieron ocho gobiernos.
El mandatario destacó que durante más de diez años este líder criminal operó con impunidad mientras Puebla se convirtió en epicentro del robo de combustible.
También cuestionó si la ciudadanía prefiere gobiernos que permitan la operación de estos grupos o administraciones que actúen para frenarlos.
En esa entrevista medios de comunicación lo cuestionaron sobre los delincuentes “pendientes”
Y es que en la misma región permanece activo otro objetivo prioritario: Juan Lira, alias “El Moco”.
En febrero de 2025 trascendió su supuesta detención; sin embargo, esa versión fue desmentida por el propio implicado.
“El Moco” está identificado en el mapa delincuencial como líder huachicolero en la Sierra Norte.
Fue detenido en 2020, aunque recuperó su libertad semanas después.
Juan Lina participó como candidato a la alcaldía de Chignahuapan en 2024. Ganó la elección, pero esta fue anulada por irregularidades.
Aun así, intentó asumir el cargo y movilizó a sus seguidores para tomar la presidencia municipal.
A él la Suprema Corte le negó un amparo, lo que permitió a la Fiscalía proceder en su contra por diversos delitos, entre ellos lavado de dinero. Ante este escenario, abandonó la región.


