Una niña indígena de 11 años fue violada por su tío y un vecino en el municipio de Pahuatlán, Puebla. Ambos ya están detenidos.
El caso se destapó luego de que activistas denunciaran que la menor no pudo presentar la denuncia de inmediato porque en la Fiscalía Regional de Huauchinango no había un intérprete certificado de su lengua materna.
La situación escaló a tal grado que llegó a la conferencia del gobernador Alejandro Armenta Mier. Primero cayó su tío y ahora, el segundo implicado.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla confirmó la detención de Ulises N., asegurado en Guanajuato por su probable responsabilidad en el delito de violación equiparada.
Según la institución, los hechos que se atribuyen a este hombre ocurrieron el pasado 5 de septiembre. Ese día, la menor acudió al domicilio de su vecino para buscar a su hermano menor.
En ese momento, el señalado presuntamente cometió la agresión y la amenazó para impedir que contara lo sucedido.
Para integrar la carpeta de investigación, la FGE reunió un equipo interdisciplinario conformado por personal de trabajo social, medicina, psicología y un traductor de la región.
Esto con el fin de obtener declaraciones en condiciones adecuadas y garantizar el respeto a los derechos de la víctima.
Tras las diligencias, agentes investigadores lo ubicaron en Guanajuato y, en coordinación con autoridades de ese estado, lograron su detención y traslado a Puebla.
Niña indígena fue violada por su tío y un vecino en Pahuatlán
La Fiscalía ya había asegurado a Eduardo N., tío de la menor, quien permanece en prisión vinculado a proceso.
De acuerdo con las investigaciones, este hombre también violó a la niña en julio y octubre de 2025, dentro de una panadería ubicada en Atla.
El imputado es dueño del negocio y la niña trabajaba ahí. Aprovechaba la madrugada para llevar a cabo las violaciones, además de amenazarla para que guardara silencio.

Esta primera detención se realizó después de que el caso se hiciera mediático porque la familia intentó denunciar, pero no pudo hacerlo porque la Fiscalía Regional de Huauchinango no contaba con un intérprete certificado de náhuatl.
Organizaciones de Xicotepec y Huauchinango denunciaron la situación, lo que llevó el tema hasta la rueda de prensa estatal.
El gobernador instruyó reforzar la disponibilidad de intérpretes y abogados indígenas en zonas con población originaria.
La menor, su madre y su hermano fueron resguardados en el Centro LIBRE Carmen Serdán, donde recibieron acompañamiento.
Por ahora, ambos detenidos se encuentran ya a disposición de la autoridad judicial. Mientras la FGE continúa el proceso para que respondan por los hechos que se les imputan.

