Una mujer perdió la vida la tarde del sábado 1 de noviembre luego de que la atropelló una grúa que formaba parte del contingente de la Santa Muerte que desfiló por las calles del Centro Histórico de Puebla.
Todo ocurrió sobre la 2 Poniente, entre la 5 y la 3 Norte, mientras el grupo realizaba su tradicional procesión por el Día de Muertos.
Según testigos, la víctima participaba en el recorrido y fue embestida por el vehículo que transportaba la figura de la Santa Muerte.
Lo más indignante, relataron algunos presentes, fue que los acompañantes de la mujer escaparon del sitio.
En vez de auxiliarla, tomaron a la “niña blanca” y huyeron a pie.
Mujer muere arrollada por una grúa durante desfile de la Santa Muerte en Puebla: hay dos versiones
Sobre cómo ocurrió la tragedia circulan dos versiones.
Una apunta a que la mujer iba arriba de la grúa, perdió el equilibrio y cayó frente a las llantas.
La otra sostiene que era parte del público, que trató de acercarse a tocar la figura y terminó derribada accidentalmente. Esto provocó que el vehículo la aplastara.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla llegaron como primeros respondientes y solicitaron apoyo a los servicios de emergencia.
Paramédicos del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) intentaron estabilizarla, pero la involucrada falleció en el lugar a causa de las heridas.
El área fue asegurada mientras agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) llevaban a cabo las diligencias correspondientes.
Hasta ahora no hay detenidos, y las autoridades aún no confirman cuál de las versiones es la correcta.
La mujer tenía alrededor de 30 años, vestía ropa con estampado animal print, chamarra de mezclilla y tenis blancos.
Cada año, el culto a la Santa Muerte causa controversia entre devotos y católicos.
En Puebla hay al menos tres altares dedicados a esta deidad, donde sus veneradores dejan ofrendas como manzanas, flores, cadenas de oro y veladoras.
Antes del desfile, suelen cerrar calles, poner música y realizar una verbena popular en honor a su “flaquita”, como le llaman.

