Una turista en aparente estado de ebriedad subió hasta la cima del mástil ceremonial de la Danza de los Voladores en Cuetzalan, Puebla, y amenazó con lanzarse.
El palo ancestral, ubicado en el atrio de la iglesia de San Francisco, en el centro del Pueblo Mágico, alcanza los 30 metros de altura.
La mujer, identificada como Rocío comenzó a gritar desde lo alto y dijo que se lanzaría al vacío.
De hecho, la lluvia de ese momento aumentaba el riesgo de que ocurriera una tragedia.
Todo sucedió alrededor de las 23:00 horas del sábado 6 de septiembre.
Vecinos y turistas que presenciaron su actuar solicitaron de inmediato la intervención de los cuerpos de emergencia.
Mientras los paramédicos se movilizaban, tres jóvenes decidieron ayudarla y escalar el mástil sin equipo especializado. Esto a pesar de arriesgar su propia integridad.
Luego de varios minutos de dialogo, lograron persuadirla para que descendiera.
Abajo, los socorristas ya esperaban con mantas para amortiguar cualquier caída.
Al ser entregada a los cuerpos de auxilio, Rocío se mostró renuente a recibir atención médica.
El descenso de la mujer tomó cerca de 40 minutos, durante los cuales testigos permanecieron atentos al desenlace.
Habitantes de Cuetzalan manifestaron su preocupación porque, dijeron, actos como este ponen en riesgo no solo a la persona involucrada. Sino también a quienes le brindaron apoyo en altura.
El ayuntamiento indicó que revisarán los protocolos de seguridad en el atrio y en el mástil ceremonial, con el objetivo de prevenir que se repita.
Todo concluyó con la mujer puesta bajo custodia para garantizar su seguridad. Se desconoce si le fue aplicada alguna multa.
¡Entérate!😱
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) September 7, 2025
Una turista se subió al palo de los voladores de #Cuetzalan, en aparente estado de ebriedad. Afortunadamente fue rescatada.
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¿Qué son los voladores de Cuetzalan? Una turista escaló hasta la cima
Los Voladores de Cuetzalan forman parte de una tradición ancestral de origen náhuatl y totonaca, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Esta ceremonia ritual combina danza, música y un arriesgado descenso desde un mástil. Al cual los participantes se sujetan mediante cuerdas mientras giran lentamente hasta tocar el suelo.
La práctica que originalmente buscaba propiciar la fertilidad y agradecer a los dioses por la cosecha, sigue vigente en Cuetzalan y otros municipios de la Sierra Norte de Puebla.

