El Museo Internacional del Barroco (MIB) recibe este fin de semana la exposición de José Luis Cuevas, una mirada retrospectiva de su obra y legado.
Entre los pasillos del recinto destacan las famosas cartas de amor que el artista mexicano dedicó a su esposa, Beatriz del Carmen Bazán.

El curador del MIB y encargado de montar la exhibición, Gustavo Ramírez, señaló que las dos salas albergan seis dibujos, así como 15 pinturas, ocho grabados, 15 esculturas de pequeño formato y siete monumentales.
De inicio, las y los visitantes podrán disfrutar de una versión miniatura de una de sus esculturas más famosas: La Giganta.
De frente, se encuentra una obra a gran escala hermana de la giganta gitana; ambas parecen custodiar la exposición de inicio a fin.

José Luis Cuevas en retrospectiva: cartas de amor a su esposa llegan al Barroco
En la sala ocho se encuentran 58 de 200 cartas que José Luis Cuevas escribió y dedicó a su amada esposa, Beatriz del Carmen Bazán.
En cada dibujo y grabado, el artista plasmó historias relacionadas con el amor y deseo que sintió por ella hasta sus últimos días.
Pero también temas cotidianos que venían a su mente y que inspiraban su trabajo, ideas que logró plasmar en diferentes técnicas.
“Mi amada esposa Beatriz del Carmen:
Aquí te he dibujado una mujer miando. Esto surgió después de encontrar en un libro donde se reproducen cuadro de la última época de mi admirado Picasso”, escribió en una carta del 8 de septiembre de 2009.

Los escritos a mano de pequeño y gran formato datan del periodo 2001 al 2014 y dejan ver el lado más personal de Cuevas.
Uno de los últimos dibujos de Cuevas para su esposa fue hecho el 10 de septiembre de 2014. Ese día ella salió del hospital y se dirigía a recogerla.
Amada Carmen, hoy sales del hospital y vienes a la casa, en el trayecto te hago este dibujo. Te amo”, escribió.
Mientras que, en la sala siete, se encuentra la obra pictórica, gráfica y escultórica que abarca desde el año 1986, pasando por la década de 1990 y hasta el año 2009.
Finalmente, las esculturas se encuentran ubicadas a las afueras del Museo Barroco y en la zona del espejo de agua.

De acuerdo con colaboradores de Museos Puebla, su viuda, Beatriz del Carmen, se encontraba muy contenta de la curaduría y museografía de la expo.
Y es que no se había realizado una exposición restrosprectiva desde hace aproximadamente 20 años. Incluso mencionó que coincidentemente, parecía era que las piezas de Cuevas fueron diseñadas especialmente para este recinto.
Asimismo, el experto en arte dedicó el montaje al maestro Manuel Alegría, curador, gestor cultural, maestro, amigo y cómplice de José Luis Cuevas y quien ayudó en el proceso curatorial y museográfico, pero perdió la vida recientemente.


