Cuando se trata de salir de compras o a pasear, los poblanos están rompiendo con los estereotipos y algunas de las plazas comerciales más visitadas de la capital no siempre son las más nuevas o grandes.

Con años de historia y tradición, los centros comerciales han sabido adaptarse al tiempo sin perder su esencia. También han logrado mantenerse y evolucionar ante la llegada de espacios más lujosos en zonas de alta plusvalía y con marcas de gran renombre.

Las plazas favoritas

Prueba de ello son Plaza Crystal, Dorada y Loreto. A pesar de no contar con infraestructura moderna o una propuesta comercial global, siguen atrayendo clientes.

Las prefieren por su oferta, ubicación, accesibilidad y hasta el vínculo nostálgico que representa para la ciudad.

Sin embargo, el panorama es diferente para otras como Paseo San Francisco, Las Ánimas y La Noria. Aquí, los locales vacíos y la baja afluencia de personas han provocado (en parte) que dejaran de ser centros recreativos, de esparcimiento y de actividad económica.

Por otro lado, la apertura de plazas de Puebla y la zona metropolitana son muestra de la importante inversión empresarial que la han transformado en una zona cosmopolita.

No por nada el centro comercial Angelópolis, Parque Puebla, Sonata, Down Town Center, Explanada Puebla y Plaza San Diego han llamado la atención de los empresarios locales y nacionales. Pero también de marcas en tendencia que están arrasando en el mercado global.

Recientemente, Puebla le dio la bienvenida a la cadena de restaurantes estadounidense The Cheesecake Factory. Así como a Alo, la firma de ropa deportiva del momento diseñada para las y los amantes del yoga que gustan de la moda y un buen estilo de vida.

A pesar del éxito y la popularidad que han provocado debido a las atracciones, servicios y oferta gastronómica, no todos han podido despegar por completo. Tienen locales disponibles en renta para quienes busquen instalarse.

En ciertos casos, los negocios tuvieron que cerrar sus puertas por diferentes razones. Desde la falta de clientes, hasta la crisis económica de la pandemia y la competencia del comercio informal.

Los poblanos prefieren estas plazas comerciales y no son las que imaginas

Ambas Manos recorrió ocho de las plazas más emblemáticas en la capital poblana y municipios conurbados que han destacado en los últimos años por su tradición, pero también por su apariencia o carencias.

Plaza Dorada, Crystal y Loreto, las más concurridas y con menos decadencia

Considerado el primer centro comercial de la ciudad de Puebla, Plaza Dorada abrió sus puertas por primera vez en 1979. Desde entonces, marcó una nueva era en el comercio poblano gracias a su ubicación y propuesta.

Con casi 50 años, un cine y locales de diferentes giros comerciales, ha sabido adaptarse a la nueva era y a las demandas de la sociedad poblana.

Al igual que las demás plazas, ha soportado todo tipo de adversidades. Desde terremotos hasta la pandemia de Covid-19 que provocó el cierre de cientos de negocios.

Plaza Dorada también ha tenido sus malas rachas y los giros de los locales cambian constantemente debido a diferentes factores. Y aunque no todos los negocios son permanentes, los espacios siempre los ocupan empresarios que intenta de una u otra forma posicionarse entre los preferidos de los poblanos.

En el caso de Plaza Loreto, al norte de la ciudad, la afluencia de visitantes es alta y constante por múltiples razones.

La infraestructura del inmueble no ha cambiado mucho desde sus inicios en noviembre de 1985. Incluso es visible parte del deterioro que ha sufrido con el paso del tiempo.

A pesar de ello, es de los pocos con locales con ocupación casi al 100%. Incluso la zona de fast food y algunos quioscos de pago de servicios, sin mencionar la Bodega Aurrerá que brinda suministros a los habitantes de la zona.

Otro espacio que resalta es el de Plaza Crystal, que a mediados de la década de los 90, trajo una propuesta innovadora al incluir el primer almacén de Fábricas de Francia.

El tiempo pasó y fueron llegando otras marcas para abastecer las necesidades de los poblanos como bancos, un Cinépolis, un Chedraui y áreas de entretenimiento para la familia. En este lugar, tampoco hay locales vacíos y recibe un gran flujo de personas durante el día.

San Francisco, Triángulo y Las Ánimas, las más rezagadas

Pero no todos los espacios con tradición han logrado sobrevivir a los cambios de la ciudad, la modernización y las novedades del mercado actual.

Pese a contar con un gran prestigio en una zona residencial de alta gama y exclusiva, Las Ánimas parece sostenerse gracias a la cadena de supermercados Soriana, el casino y los bancos.

Entrar al inmueble te transporta en el tiempo, pues lo único que quedan son recuerdos, pequeñas fondas, cafeterías y algunos locales que se ocupan en su mayoría como oficinas o despachos.

Aquí, más del 80% de los locales están desocupados con letreros de “Se renta”. Otros se encuentran completamente en obra negra y pocos más parecen que los abandonaron de un día para otro con todo y la mercancía que estaba a la venta.

Lo mismo ocurre en Paseo San Francisco, en el corazón de la capital poblana, donde ni la privilegiada ubicación ha permitido que los negocios prosperen y se mantengan.

Por la parte de afuera, los restaurantes le dan una imagen actual y renovada, pero por dentro, parece que el tiempo se detuvo. Espacios comerciales en renta y un primer piso desolado, donde solo un par de oficinas de gobierno, el gimnasio y hasta los baños generan la presencia de clientes.

El Triángulo también ha pasado por varias renovaciones. Tan solo la planta baja que solía ser la entrada a un hotel de renombre, ahora se convirtió en zona de restaurantes. Con todo tipo de oferta gastronómica, desde postres con el recién inaugurado Pick a Cookie hasta ricas hamburguesas de Carl’s Jr.

En la planta alta, Sports World y otros servicios comparten espacio con el deteriorado fast food, que retiraron totalmente. Ahora luce como un espacio en obra negra.

Las nuevas plazas: con afluencia de clientes y locales vacíos

Con la llegada de centros comerciales modernos en los últimos 10 años, llegó una nueva ola de comercios y marcas multinacionales e internacionales que anunciaban el progreso y la inversión para el estado de Puebla.

Entre las más recientes y más completas, están Explanada en Cholula y Parque Puebla, al nororiente de la capital. Y son completas porque cuentan con una oferta de hospedaje, entretenimiento y de alimentos que muy pocas pueden presumir.

Explanada se ubica sobre Periférico Ecológico y resulta atractiva para aquellos que viajan constantemente a la región. Están de paso y buscan una escapada de fin de semana.

Las instalaciones son cómodas y modernas, con su propio supermercado, una pista de karts y hasta una pista de hielo que le hace competencia a cualquiera. A decir de algunos usuarios, su ubicación y la falta de movilidad segura complica un poco llegar hasta este punto.

Y es que de al menos 150 locales, entre el 10 y 15% están en desuso, cubiertos con publicidad que invita a instalar un negocio o marca. A simple vista y después de unos meses, otras marcas decidieron cambiar de localización y mudarse a un área comercial más llamativa o concurrida.

Una situación similar se dio en Parque Puebla. Una de las favoritas de los habitantes y que ha dado mucho de qué hablar por su propuesta comercial y de entretenimiento.

Pero no es lo único que comparten ambos centros, pues Parque también se distingue por su hotel, restaurantes de cadenas extranjeras, boutiques y tiendas de ropa de moda. Hasta el Acuario Michin que cuenta con promociones cada temporada.

El panorama contrasta con los aproximadamente 25 locales en renta de los 180 que son en total. Los cuales se distribuyen en el amplio desarrollo inmobiliario, contando el área de fast food.

La llegada de visitantes no es el problema, ya que cientos de personas recorren sus pasillos para realizar compras o simplemente distraerse.

Los poblanos prefieren ciertas plazas comerciales y otras sufren por la competencia desleal

En una breve entrevista al presidente de la Asociación de Centros Comerciales del Estado de Puebla (Acecop), Andrés de la Luz Espinosa, señaló que a pesar de las circunstancias, todas las plazas operan con normalidad.

Confirmó que si bien es cierto que algunas marcas han bajado la cortina en algunos espacios comerciales, el problema estaría relacionado con la crisis provocada por la pandemia de Covid-19. Así como el auge que ha tenido las compras en línea y hasta la competencia desleal del comercio informal.

El reajuste comercial que se ha presentado a nivel global, ha impactado tanto a pequeños como grandes negocios. No obstante, los centros comerciales siguen trabajando para mantenerse a la vanguardia. Además buscan ofrecer oportunidades de inversión a los empresarios y abrir las puertas a los emprendedores que busquen instalarse en el mercado poblano.

Plaza San diego
Carmen González

Carmen González

Licenciada en Comunicación por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Reportera desde 2018 de la fuente de cultura, turismo, activismo, temas sociales y de revista.