Este viernes 30 de mayo apareció un nuevo personaje en Puebla: Liza Ponce, quien asegura tener un don sanador de nacimiento. Se instaló en el Paseo Bravo, a pocos metros del famoso “quita dolores”, el curandero rumano Mircea Gabriel, quien ha captado la atención de miles de personas.
Liza, quien es poblana, afirmó llevar 11 años de experiencia como herbolaria y dice que actualmente estudia en una escuela especializada en medicina alternativa.
Según explicó, maneja diversas energías y aplica técnicas cuánticas. Durante su primera jornada esta mañana, atendió gratuitamente a hombres, mujeres y adultos mayores, sin pedir cuota de recuperación ni aportaciones voluntarias.
Muchos de mis pacientes me dijeron: es que no es posible que tú tienes años haciendo esto aquí, eres nativa de aquí y no estés aportando lo que deberías y me hicieron recapacitar”, añadió.
¿Ya lo viste? 😳
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) May 30, 2025
Aparece una nueva sanadora en #Puebla. Se llama Liza Ponce y ofrece sus servicios supuestamente de manera gratuita. Se encuentra en el Paseo Bravo, junto al rumano Gabriel.#AmbasManos pic.twitter.com/Earwrd41Rq
Expresó que no acudió con el propósito de ganar fama, sino de ayudar. Y es que se percató que el rumano ya tiene agenda llena hasta el mes de agosto.
A diferencia de Gabriel, quien únicamente utiliza la imposición de manos, Liza ofrece también remedios naturales. Los cuales deben ser ingeridos como complemento al tratamiento energético.
Hasta ahora, ella recalca que todo lo que brinda es natural y que su único objetivo es ayudar a las personas a recuperar el bienestar físico y emocional.
Liza Ponce, la nueva sanadora poblana
La llegada de Liza ocurre luego que Mircea Gabriel se viralizara y cientos de personas decidieran hacer largas filas para recibir una consulta.
Desde hace cuatro meses, este ciudadano rumano atiende en el Centro Histórico de Puebla, empezó en la Plazuela de El Carolino.
El furor por él alcanzó su punto máximo en las últimas semanas, por lo que a la capital llegaron visitantes de otras ciudades y hasta países.
El “Quita dolores” solo atiende a 50 personas por día, por lo que decenas deben esperar al siguiente turno.
Aunque no cobra, muchos le dan donativos en efectivo, víveres o alimentos como muestra de agradecimiento.
Recientemente, el Paseo Bravo se convirtió en su consultorio al aire libre y aunque se mudó de lugar, la afluencia sigue siendo la misma.
Todo esto genera debates en redes sociales sobre la validez y seguridad de sus prácticas a diario. Algunos lo defienden mientras otros cuestionan su labor.
En el caso de Liza, internautas ya comenzaron a sugerir que las autoridades supervisen la situación, sobre todo por el uso de medicinas que la gente debe tomar.
Esto, para garantizar que no representen un riesgo para la salud.
Hasta el momento, la Secretaría de Salud, no han emitido algún posicionamiento sobre la instalación de esta mujer.

