El Ayuntamiento de Puebla clausuró un local del mercado Emiliano Zapata y decomisó 50 kilos de carne en mal estado provenientes de un rastro clandestino.
El operativo derivó de una queja presentada ante la Dirección de Mercados que puso en tela de juicio la calidad de la carne que se distribuye en este centro de abasto.
Durante la inspección se revisaron 25 locales que conforman el área de carnicerías del mercado.

Según datos oficiales, 15 vendían carne del Rastro Municipal y nueve de empacadoras foráneas, todo en el marco de la ley.
Sin embargo, un negocio trabajaba con carne sin certificación sanitaria ni procedencia verificada.
Aquí se encontraron 50 kilogramos de carne echada a perder, los cuales fueron marcados y retirados del lugar para evitar su distribución.
De acuerdo con las autoridades, esto representa un riesgo directo para la salud de las familias.
Además de la clausura del local, la Dirección de Normatividad levantó un acta administrativa por infringir las normas de sanidad vigentes.
Actualmente, el municipio de Puebla cuenta con 2 mil sellos de verificación, los cuales se colocan en carnicerías y empacadoras que comercializan productos de rastros autorizados.
Estos distintivos buscan brindar certeza a los clientes sobre el alimento que llevan a sus mesas.
No obstante, algunas personas señalaron que hace falta mayor información para que la población sepa identificar estos distintivos. Y así pueda tomar decisiones de compra más acertadas.
Algunos pidieron que se coloquen carteles por el mercado para que se conozca el significado.
También hubo opiniones de comerciantes que, si bien reconocieron la importancia de estos operativos, consideraron que deben realizarse de manera continua. No solo cuando hay una queja.
Cabe destacar que la inspección la coordinaron entre distintas áreas municipales. Entre ellas Protección contra Riesgos Sanitarios del estado, Gobernación, Normatividad y Seguridad Pública.
Participaron 10 inspectores municipales, ocho médicos veterinarios, tres agentes jurídicos, y personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
Ellos se encargaron de revisar todos los inmuebles y cerciorarse de que los productos vendidos, cumplieran con los estándares sanitarios establecidos.

